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Se estima que al menos un 50% de las mujeres embarazadas sufren náuseas y vómitos durante el primer trimestre del embarazo. También es común que se den alteraciones del gusto y el olfato durante los primeros meses de gestación.

Teletica.com conversó el doctor Farhad Rezvani, gastroenterólogo, para comprender un poco más qué ocurre en el sistema digestivo durante el embarazo y cómo se puede hacer para que estos cambios sean más llevaderos.

Lo más importante es que en el cuerpo de la mujer se incrementan niveles de una serie de hormonas como la progesterona y en el organismo se comienzan a realizar una serie de cambios para esperar al bebé.

“Todas estas hormonas que se incrementan van a tener un impacto en el aparato digestivo. Puede llegar a generar problemas de hipersensibilidad en estados de estrés, por ejemplo, principalmente las náuseas y los vómitos al principio del embarazo son parte de estos cambios de sensibilidad”, explicó Rezvani.

Intestino lento

El intestino perezoso o lento forma parte de los cambios más habituales en el sistema digestivo durante el embarazo.

“Otras molestias que se pueden dar es que el intestino reaccione un poco más lento y la paciente siente como que no digiere bien los alimentos, va a ir al baño con menos frecuencia e incluso las deposiciones fecales se vuelven más secas y pueden generar molestias como estreñimiento, dolor al evacuar e inclusive sangrados por ruptura de hemorroides.

“Conforme bebé va creciendo existe menos espacio en el aparato digestivo, esto hace que los órganos se vayan comprimiendo y esto genera que el organismo de la mujer varíe y pueda presentar molestias como dolores abdominales, incluso dificultades para digerir algunos alimentos”, agregó el experto.

Recomendaciones

Mejorar la alimentación, así como aumentar los tiempos de comida y disminuir las cantidades son parte de las recomendaciones para lograr que el intestino tenga más movilidad.

“En estos casos se recomienda que fraccionen los alimentos, por ejemplo, que hagan comidas pequeñitas, poco abundantes, pero más frecuentes, cada dos horas o dos horas y media.

“Lo otro que uno pide a los pacientes es que disminuyan la cantidad de grasa, porque las grasas van a generar que también el intestino se mueva un poco más lento.

“Es importante evitar alimentos muy condimentados, bebidas con gas, olores o sabores muy fuertes y en algunas ocasiones, cuando tienen mucho vómito, los pacientes toleran más algunos alimentos fríos en vez de calientes. Utilizar un poco de jengibre también va a ayudar a aliviar esas molestas”, recomendó el gastroenterólogo.

El médico agrega que existen casos donde la mujer va a requerir algunos medicamentos e incluso vías de suero para mejorar su salud, aunque solo ocurre en la minoría de las pacientes.

“Sí existen casos más severos que, cuando la paciente tiene reflujos muy importantes se requieren algunas medicaciones, terapia endovenosa con soluciones de suero a través de la vena para hidratar a la paciente y poder usar medicamentos, pero esto solo ocurre en la minoría de los casos.

“La mayoría de las pacientes van a requerir solamente hidratación oral y que intenten evitar todos esos alimentos pesados y aumentar el consumo de alimentos cada dos horas, pero en pocas cantidades”, concluyó el especialista.

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