Por Gabriel Pacheco 23 de marzo de 2026, 21:00 PM

La velocidad del cambio en el mundo contemporáneo ha puesto en jaque a uno de los pilares más tradicionales de la sociedad: el sistema educativo.

 Mientras la tecnología, el mercado laboral y las formas de relacionarnos evolucionan a un ritmo vertiginoso, las aulas parecen avanzar bastante más lento.

En las últimas décadas, habilidades como la memorización o la repetición han perdido protagonismo frente a competencias como el pensamiento crítico, la adaptabilidad y la resolución de problemas complejos.

Sin embargo, muchos programas educativos continúan priorizando esquemas rígidos que difícilmente dialogan con las demandas actuales. 

El problema no se limita al empleo. También está en juego la formación de ciudadanos capaces de comprender y participar en un mundo complejo, diverso y en constante transformación. La educación no solo transmite conocimientos: moldea la forma en que interpretamos la realidad, tomamos decisiones y convivimos con otros. 

Este reportaje explora las raíces de este desfase, las voces que advierten sobre sus riesgos y las propuestas que buscan reinventar la educación para el siglo XXI.