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El ministro de Seguridad Pública, Michael Soto, atribuyó a los recortes presupuestarios que ha sufrido su cartera el rezago y los constantes problemas que ha tenido el sistema para otorgar permisos de portación de armas.

En audiencia con los diputados de la Comisión de Seguridad y Narcotráfico, el jerarca reconoció que la falta de personal y equipo han impedido la actualización necesaria del sistema Control Pass, que precisamente permite el trámite de permisos de importación, venta, portación, renovaciones e inscripciones de armas.

Esos problemas provocan que, al día de hoy, se reporten 17.622 trámites pendientes: 7.650 particulares y 9.972 a privados.

Bill Solís, director general de Armamento del MSP, ofreció un detalle pormenorizado de los problemas que están teniendo con el sistema, situaciones que provocaron que el servicio se interrumpiera parcialmente de marzo a agosto del año pasado y totalmente de diciembre a enero anterior.

Según Solís, la pandemia del COVID-19 trajo consigo recortes que obligaron a frenar y cancelar, de golpe, el proceso de modernización que estaban llevando a cabo con el Control Pass, donde se habían identificado 68 puntos de mejora de los cuales solo se pudieron realizar seis.

El director precisó que, precisamente, esa situación fue la que provocó ambas suspensiones y la que explica también la larga lista de trámites pendientes que, según cálculos de la comisión, tardarían cerca de dos años en resolverse.

“Estamos hablando de que en esa lista la mayoría son del sector privado, es decir personas que posiblemente están buscando ese permiso para poder trabajar en medio de una situación tan difícil como la actual”, cuestionó el independiente Harllan Hoepelman.

“No estamos ocultando la urgencia y los problemas que existen, no es para eso que estamos aquí”, replicó Solís.

El ministro se comprometió con los diputados a tomar “medidas extraordinarias” para atender la situación y disminuir eso pendientes, incluso “sacrificando” la prestación de otros servicios.

“Vamos a hacer todo lo que sea posible, mover personal, sacrificar otros servicios, para poder sacar esto adelante. En diciembre me pueden volver a llamar y espero tenerles una actualización mucho más alentadora del tema”, se comprometió el jerarca.