"No lo comparto": Choque de criterios sobre si magistrados de Sala IV deben presidir Corte
Dos altos jueces difieren sobre la pertinencia de que un integrante del Tribunal Constitucional sea quien ocupe la Presidencia del Poder Judicial.
El 18 de agosto pasado, después de algunas semanas en las que acaparó titulares en medios de comunicación por sus discursos contra los recortes impulsados por el Gobierno de la República al Poder Judicial, el magistrado Jorge Araya convocó a varios medios de comunicación que buscaban entrevistarlo.
Fue en ese espacio que Teletica.com le consultó al alto juez si entre sus aspiraciones estaba, en primer lugar, el buscar la reelección. Ahí, Araya ratificó su interés en continuar como magistrado de la Sala Constitucional.
La segunda pregunta que se le planteó era si entre sus intenciones estaba el buscar la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia, lo cual negó al responder:
"Es un puesto de tiempo completo. Y este puesto (el de alto juez de la Sala Constitucional) es de tiempo completo. No tenemos suplentes porque la resolución (que extendió el nombramiento frente al bloqueo legislativo a la elección de sustitutos) establece una prórroga solo en dos casos muy concretos: incapacidades e inhibitorias. Y eso significa que es imposible para un integrante de la Sala Constitucional aspirar al cargo.
"No sé si alguien lo va a hacer. Por lo menos yo no. En este momento me parece que mi prioridad es con la democracia. Mi prioridad es con el país, con el juramento que hice de defender la Constitución y las leyes. Y hoy más que nunca ha estado esa Constitución un tanto agredida, directa e indirectamente".
Ocho días después, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Orlando Aguirre, descartó buscar reelegirse.
Así, se desató una pugna por el cargo, que tiene al menos a cinco magistrados en valoraciones de si postularán o no sus nombres para el puesto.
Entre ellos, está Luis Fernando Salazar, de la Sala Constitucional. Sus intenciones de presidir la Corte incluso se remontan a hace cuatro años, cuando incluso llegó a liderar algunas rondas de votación, sin alcanzar los 12 votos necesarios para lograr la elección.
Frente a lo señalado por Araya, a Salazar se le consultó entonces cuál era su visión y si es posible ser magistrado del tribunal al que él pertenece y, simultáneamente, ocupar la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia.
"No la comparto en lo más mínimo (la opinión). El magistrado Jorge Araya no tiene una vocación de juez, no tiene una trayectoria en la judicatura que respalde esa pasión que significa llevar a cabo la Presidencia de la Corte. Don Jorge es una persona más dedicada a lo jurisdiccional dentro de la Sala Constitucional, pero no dentro de lo que es la trayectoria del Poder Judicial.
"Yo no creo que don Jorge tenga razón, porque la Presidencia de la Corte sí requiere un conocimiento del ámbito administrativo que normalmente no lo tiene quien viene de fuera del Poder Judicial", respondió el alto juez.
Salazar recordó que Luis Paulino Mora renunció a la Sala de Casación Penal para fungir como ministro de Óscar Arias en su primera administración (1986-1990). Luego volvió a ser alto juez, pero de la Sala Constitucional.
Posteriormente, Mora llegó a ser presidente del Poder Judicial y fue reelegido.
A ello agregó que el compañero de ambos, Fernando Cruz, alcanzó a presidir la Corte entre 2018 y 2022, después de la sacudida que sufrió la institución con el estallido de la trama de supuesta corrupción conocida como "Cemento Chino".
"Yo creo que la opinión de él es una opinión muy personal de lo que él no haría, pero que no tiene que ver nada en que otra persona que está en la Sala pueda aspirar o no pueda aspirar", agregó Salazar.
Además de este alto juez, confirmaron valoraciones Patricia Solano (Sala Tercera) y Patricia Vargas (Sala Tercera), mientras que Gerardo Rubén Alfaro (Sala Tercera) y Damaris Vargas (Sala Primera) no negaron tener intenciones.
La convocatoria formal a la elección llegará hasta el próximo 28 de setiembre y estará a cargo de la Secretaría de la Corte. Será hasta después de esa fecha, y por las dos semanas siguientes, que los interesados podrán postularse.

