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El exdirector del Consejo Nacional de Vialidad (Conavi), Mario Rodríguez, aseguró este jueves ante los diputados que investigan el caso “Cochinilla” que su nombre se vincula a la causa por una mentira; sin embargo, se negó a ahondar sobre los señalamientos que el expediente judicial recoge.

Rodríguez, quien decidió acogerse a su jubilación luego de que su nombre apareciera en la investigación por aparente corrupción en obra pública, defendió que nunca en su carrera su nombre se asoció con una actuación incorrecta y que, en este caso, eso se mantiene.

“Desafortunadamente para mí alguien decidió inventar una mentira del enriquecimiento ilícito, diciendo que yo recibía honorarios en la fundación Costa Rica - Canadá, eso lo acogió la Fiscalía y eso hace que quede como imputado en el caso Cochinilla, pero estoy tranquilo porque sé que no he hecho nada malo”, dijo.

Pese a esto, el exdirector se acogió a su derecho de abstenerse a declarar sobre temas vinculados al expediente judicial, especialmente sobre los señalamientos que este hace en su contra.

Entre otras, a Rodríguez se le investiga por supuestamente haber recibido dádivas de parte de MECO, una de las empresas constructoras investigadas, y de solicitar, mediante esta, trabajo para un conocido suyo.

En el primer punto guardó silencio, pero en el segundo, en contra del consejo de su abogado, sí se pronunció.

“En mis visitas a la Zona Atlántica, una persona se me acerca y me pide trabajo porque está desesperado. Yo le digo en una reunión posterior a Abel González (gerente de MECO) que hay una persona de peón, allá en el puente, que necesita trabajo, le digo que si podés se lo das y si no, no. Después me pidieron el número y mi secretaria se lo da y ya.

“Es una persona muy humilde y muy sencilla y si tuviera que volver a pedir a alguien que le dé trabajo de peón a una persona así, lo volvería a hacer”, dijo.

Rodríguez fue más allá, y aseguró que nunca ha realizado ningún tráfico de influencias para presionar por una contratación, ni siquiera para los diputados que llegaron pidiéndole colocar a familiares suyos en Conavi.

El exdirector, sin embargo, se negó a aclarar cuáles son esos diputados o sus partidos, por haber sido solicitudes realizadas en un “ambiente de confianza”.

Autoría

En su amplia comparecencia, Mario Rodríguez aseguró que la investigación del caso "Cochinilla" nació por una solicitud expresa de la propia administración de Conavi ante los rumores de posibles actos de corrupción dentro del Consejo.

Recordó que en 2018 él y el ministro Rodolfo Méndez Mata se plantearon trasladar esas inquietudes al OIJ o la DIS para que ellos indagaran; sin embargo, el operativo judicial del OIJ en noviembre de ese año en Conavi por trabajos en la ruta 256 y la terminal de Moín le permitió acercarse a los agentes. 

"Desde 2018 nos pusimos a las órdenes del OIJ para empezar con esta investigación que hoy culmina en este caso. Claro, en aquel momento no sabíamos que se iba a llamar así", dijo el exdirector, quien incluso recordó que él habló de la cochinilla (plaga) a los agentes judiciales.

"Lo que hice fue decirle al OIJ es que escuchamos que hay corrupción y que hay denuncias de compañeros, yo no inicio el caso Cochinilla, lo que hago es poner en contacto a los agentes con la problemática", dijo.

Desmintió también que se llevaran obras sin el contenido presupuestario necesario como han denunciado otros comparecientes y también aceptó que hubo roces con el exgerente de Conservación, Édgar Meléndez.

"Don Édgar es un excelente ingeniero, pero no tan buen administrador", afirmó.