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La diputada María Inés Solís (PUSC) y Jonathan Prendas (Nueva República) condicionaron hoy la aprobación del crédito por $504 con el Fondo Monetario Internacional (FMI) al recorte del gasto por al menos un 1% del PIB.

Los legisladores solicitaron al ministro de Hacienda, Elian Villegas, la presentación de un nuevo presupuesto extraordinario que contemple una reducción mayor a la incluida en la propuesta dictaminada este lunes por la Comisión de Hacendarios.

“Hacemos esta solicitud porque el Gobierno debe socarse la faja para reducir sustancialmente el gasto público, sobre todo en aquellas partidas que no afecten los salarios o los programas de atención social”, aseguró Prendas.

“Antes de tramitar el traslado de los $504 millones del BCCR al Ministerio de Hacienda, y de aprobar su utilización, la Asamblea Legislativa debe verificar la intención real del Gobierno de sumarse a las acciones oportunas para salir de la crisis", añadió Solís.

Esa posición podría significar un revés en la intención del Ejecutivo de aprobar no solo el crédito con el Fondo sino además el presupuesto extraordinario, que llegará este miércoles al Plenario y que requerirá, según definió la Corte Plena el lunes, el aval de 38 diputados.

Urgente

Esta tarde el ministro de Hacienda presentó a los diputados el proyecto de financiamiento rápido con el FMI que ha sido a su vez catalogado como “la llave” para iniciar un acuerdo de giro o “stand-by” con el organismo multilateral.

Ese acuerdo, por $2.250 millones, supondría la mayor fuente de financiamiento para el 2021 y los próximos años.

Sin embargo, los legisladores cuestionaron la mecánica particular de este crédito, que no debe aprobar directamente la Asamblea Legislativa sino que solicita directamente el Banco Central para luego trasladarlo a Hacienda.

Esa particularidad será consultada a la Contraloría General y el Departamento de Servicios Técnicos de la Asamblea para que aclaren los alcances y competencias del Legislativo en el acuerdo.

El crédito, según reiteró Villegas esta tarde, tendrá un plazo de cinco años con un periodo de gracia de tres años en pagos al principal y una tasa de interés anual de 1,5%, casi tres veces mejor que las fuentes de financiamiento locales.

Por eso, el ministro insistió que se trata de una fuente “muy buena” de ingresos y una forma de sanear las finanzas del país.

“Este crédito es importante para el país, sus condiciones son favorables y entre endeudarnos a estas condiciones o a un 6% que es la tasa ponderada local evidentemente las condiciones son más favorables afuera”, dijo el jerarca.

Villegas defendió que solo en el primer semestre de este año el Gobierno ha tenido que pagar más de ₡810.000 millones en intereses y que solo este préstamo podría ahorrar alrededor de $100 millones en cinco años por concepto de intereses.

Según Hacienda, un 10% de la deuda en el país está en plazos por debajo de un año, 3% entre uno y cinco años y 55% a plazos mayores a cinco años. Del total, 77% es deuda interna y 23% externa, de ahí la necesidad de continuar cambiando ese perfil para aliviar la presión de los intereses en una deuda que según las estimaciones de la Contraloría podría alcanzar el 71% del PIB para 2021.

Los diputados de la comisión acordaron la importancia del crédito para ese proceso de recambio, pero insistieron en que la estrategia de endeudamiento del Gobierno requiere también sacrificios en el tema de gastos que empaten con el esfuerzo país por asumir esta deuda.