Chaves a contralora: “Estamos de acuerdo en no estar de acuerdo”
La acalorada reunión entre el Presidente y la Contraloría por la compra de escáneres y la construcción de Ciudad Gobierno no pareció cambiar el parecer de las partes.
El principal acuerdo tras la reunión entre el presidente Rodrigo Chaves y la contralora Marta Acosta es que no habrá acuerdo.
El acalorado y anticipado pulso entre el mandatario y el ente contralor arrancó a las 2 p. m. en el edificio de la Contraloría con dos ejes centrales: la decisión de detener la compra de escáneres aduaneros bajo el modelo que impulsaba el Ejecutivo y el freno al proyecto de Ciudad Gobierno.
La cita, solicitada por el propio Chaves y hecha pública a solicitud de Acosta, pretendía precisamente entender por qué la Contraloría se opuso a dos proyectos que el Presidente insistió en que son medulares para el combate al narcotráfico y la mejora de las finanzas públicas, pero que la autoridad reguladora critica no por su fondo, sino por su forma.
Chaves insistió esta tarde en que, en ambos temas, la Contraloría se olvidó de la importancia de ambos temas para el país y antepuso una “interpretación antojadiza” de la ley, en detrimento de la seguridad y el bienestar públicos.
Acosta y su equipo técnico intentaron, sin éxito, convencer al mandatario de que en el caso de los escáneres se incumplió la normativa al querer aplicar la excepción de una contratación entre entes de derecho público cuando RACSA, si bien es una entidad del Estado, pretendía subcontratar o aliarse con una empresa privada para la operación de esos instrumentos.“La Contraloría se puede parar en la manguera cuando la casa está ardiendo, se confirman mis sospechas (…) Lo que están haciendo es una interpretación arbitraria porque la interpretación legítima de la ley le corresponde a la Asamblea Legislativa”, dijo Chaves con su habitual estilo.
En el caso de Ciudad Gobierno, insistieron en que el artículo elegido para ceder el proyecto al BCIE como un arrendamiento financiero no aplica, pues los terrenos donde se pretende construir son propiedad del Estado.
“Estamos de acuerdo en no estar de acuerdo”, dijo Chaves con evidente molestia.
“Creo que eso se vale, señor Presidente, la Contraloría tiene una posición que no son temas personales, es la forma en la que la Contraloría ha resuelto, ustedes no están de acuerdo, tienen las vías para dirimir esto”, le respondió Acosta.
¿Cuáles vías? (Chaves)
Ya no tenemos la vía del recurso porque ustedes lo retiraron, les queda el Contencioso. (Acosta)
¿Cuánto cree usted que pueda durar eso? (Chaves)
Son varios años, no podría decirle. Tienen otras opciones, la opción de la licitación pública. (Acosta)
“¿Quién lo licitaría?”, criticó Chaves, aduciendo que las soluciones que impulsa su Gabinete no son del agrado de la Contraloría.
El pulso continúa con el tema de Ciudad Gobierno, que Chaves insiste le ahorraría al país ₡30 mil millones anuales en alquileres.

