Por Teletica.com Redacción 3 de octubre de 2016, 10:07 AM

No es el león, no es lobo ni son los humanos, sorprendentemente.

Los mamíferos que más corren el riesgo de morir de manera violenta a manos de su propia especie son los suricatos, un animal que no llega a pesar más de 750 gramos.

Un estudio liderado por el doctor José María Gómez, de la universidad de Granada, en España, encontró que una de cada cinco suricatas -la mayoría jóvenes- muere a manos de otra suricata. Es decir, el 20% de las suricatas -y suricatos- son asesinadas por sus congéneres.

El estudio -según la BBC- se publicó en la revista Nature y analizó más de 1.000 especies de mamíferos y 4 millones de muertes documentadas en los últimos dos años.

Y aunque el estudio halló una gran virulencia entre los caballos salvajes, las gacelas, venados, ardillas y las chinches -que se matan entre ellas con mucha más frecuencia que los osos-, la suricata lidera la tabla.

Un estudio anterior encontró -indica la BBC- cómo "las suricatas dominantes controlan la reproducción en su grupo a través de la violencia, prohibiendo a otras hembras que se reproduzcan, matando a sus crías a fin de asegurar suficientes recursos para las crías de parejas alfa", escribe el reportaje.

La suricata o suricato es miembro de la familia de la mangosta; es un carnívoro -con 36 dientes- de apariencia noble y divertida, y tiene un rostro estrecho, orejas pequeñas con forma de media luna, cola larga y delgada, 4 patas con 4 dedos no retráctiles y grandes ojos. Su visión es binocular.