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Vecinos de Playa Avellanas alzan la voz: aseguran que pobladores y comercio están privatizando la playa.

Ellos dicen que algunos habitantes han aumentado el cerco hasta la playa y que un restaurante local también se adueñó de parte de esta, violentando los 50 metros marítimos.

En un video subido al sitio de Facebook “Privatizan Playa Avellanas” se observa cómo, cuando sube la marea, los turistas se quedan sin playa y el mar se lleva sus cosas, porque una cerca les impide estar más arriba.

“Los vecinos de nuestra comunidad o personas de San José no pueden llegar y tomar un espacio para disfrutar con su familia.

“Los 50 metros marítimos son utilizados para el comercio, se sienten dueños de esa área y no nos dejan estar ahí”, aseguró Teresita, pescadora local.

¿Qué dice el municipio?

Teletica.com conversó con el licenciado Jean Carlos Hernández, jefe del Departamento Zona Marítimo Terrestre de la Municipalidad de Santa Cruz, quien reconoció que tienen un problema desde hace tiempo con los lugareños.

“En Avellanas hay una situación muy particular, porque hay muchas personas que son declaradas pobladores por el Concejo y deben ser reubicados, pero mientras están ahí y no se pueden quitar y estos son los que colocaron cercas en la playa.

“Lo que estamos buscando es la zona es dónde meterlos y no hay campo. Hasta que no sean reubicados no los podemos sacar”, aseguró Hernández.

Otro tema en el tapete es el del restaurante. En el municipio aseguran que la administración pasada le otorgó al dueño del local un llamado "permiso de cuido y mantenimiento de la zona pública", por eso se le permite poner sus mesas y sillas, pero que ellos saben que ese espacio es público y no deben impedirle a la gente usarlo.

“Ellos pusieron mesas y sillas, pero cualquier persona puede estar ahí y sentarse donde quiere, no está cercado, no tiene ninguna restricción, nadie le puede prohibir el paso, nadie puede llegar y decirle no entre, no puede entrar y ellos son conscientes que la gente puede estar ahí”, agregó el licenciado.

Sin embargo, los vecinos indican que esto no es así y que en el restaurante les prohíben utilizar ese espacio.

“Yo me presenté y me senté en esas mesas y esas sillas y el dueño del local comercial me dijo que saliera de su propiedad, yo le dije que él no era dueño de esa parte porque está dentro de los 50 metros marítimos, usted llega ahí y pone una mesa y una silla y lo sacan”, contó Teresita.

En la municipalidad reconocen que el permiso de cuido y mantenimiento genera este tipo de problemas y por eso han pedido al Concejo Municipal no solo que no otorguen más permisos de este tipo, sino que revoquen los que ya están.

“Cuando nosotros comenzamos la administración le mandamos al Concejo que no otorgue más esos permisos de uso, porque causan esos problemas y no solo acá, sino en playas como Tamarindo, que los restaurantes ponen sillas”, explicó el jefe de zona marítimo terrestre.

Denuncien

En la municipalidad advirtieron que esa zona es pública, pero que si un usuario es limitado a estar ahí que haga la denuncia.

“En caso de que limiten, las personas vienen a la muni ponen la denuncia y nosotros vamos a hacer la inspección y notificamos que es una zona pública y que no pueden limitar el acceso.

“Pero hasta el momento no ha llegado ninguna denuncia de alguien que le hayan cobrado, obligado a consumir en el restaurante o prohibido estar ahí”, recalcó Jean Carlo.

Demolición de cerco

La municipalidad también indicó que ya identificaron un parqueo que sí cercó el área prohibida y que esta misma semana derribarán la cerca.

“En estos días el inspector va a ir a revisar de nuevo para asegurarse que las cosas se den dentro de los parámetros correctos, incluso vamos a botar una cerca. El acceso a la playa está abierto, la gente puede entrar y salir sin problema”, concluyó el funcionario.

Los vecinos aseguran estar dispuestos a ir ellos mismos y derribar las cercas de los pobladores con tal de recuperar la playa y devolver el turismo a la zona.

Indican que este tema no es nuevo, por la pandemia se mantuvo en silencio, pero ahora que vuelve el turismo sale de nuevo a relucir.

“Hace cuatro años interpuse una denuncia ante la Fiscalía y ante la muni de Santa Cruz. Les puse la denuncia por usurpación de dominio público y al final dieron sobreseimiento definitivo.

“Los costarricenses debemos de unirnos para que esta situación se acabe, tenemos derecho para disfrutar de la playa. Debemos unirnos como vecinos y si tenemos que usar motosierras para cortar cercas lo vamos a hacer, nos estamos organizando”, aseveró Teresita.