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Fidel Castro y Yendri Murillo son vecinos de Sarchí Sur. Ellos llevan algunos meses enfrentando una difícil situación familiar y de salud, que hace pocos días se agravó.

La mujer tiene enormes quistes en el útero: provocan una inflamación tan grande que "parece que tiene hasta siete meses de embarazo".

Yendri fue enviada del Hospital San Rafael de Alajuela al Hospital de Grecia con una referencia para que le practicaran una operación de emergencia; sin embargo, rechazaron la solicitud y le dieron una cita virtual hasta dentro de 10 meses.

Su esposo conversó con Teletica.com y relató todos detalles del proceso, el cual inició hace aproximadamente un año.

La mujer de 30 años presentó dolores y problemas en el estómago. La pareja fue al Ebais, donde les indicaron que era el colon o gastritis. Cuatro meses después, notaron que el estómago de Yendri crecía y era cada vez más grande: regresaron al Ebais y obtuvieron la misma respuesta. Por eso, ambos tomaron la decisión de pagar un médico.

“A como pudimos le pagamos a una doctora aquí en Sarchí Sur. La doctora empezó a mandarle exámenes, ella dijo que ocupaba una gastroscopia y una colonoscopia. Nosotros honestamente no teníamos plata, íbamos al hospital y nos decían que por el COVID no estaban haciendo ese tipo de exámenes, pero la doctora sí nos dejó muy claro que se tenían que hacer”, contó Castro.

Tras esta noticia, la familia Castro Murillo buscó los medios para conseguir el dinero de los exámenes.

“Nosotros empezamos a hacer rifas y a vender prestiños. Muchísima gente de buen corazón agarró y nos dio plata. Nos decían 'tome para que se ayuden con la luz, tomen para que se ayuden con el agua, tomen para la comida, para la leche de los chiquillos'”.

“Cuando recogimos el dinero sacamos la cita en una clínica, el especialista hizo los exámenes y se volvió y nos dijo '¿cómo están ustedes económicamente? Yo sé que es una pregunta un poco incómoda, pero cómo están?' Le dijimos que la plata llegó por medio de rifas, ayudas y todo, entonces el especialista nos dijo 'vean, yo les voy a dar una noticia en este momento pero tienen que correr, yo les voy a ayudar, tienen que buscar un ginecólogo para ya. En la colonoscopia vi cosas que no son normales, no le voy a decir qué porque no los puedo asustar, no es mi especialidad, pero si tiene que ver un ginecólogo'”, relata el esposo.

Un ginecólogo los atendió por privado, vio los quistes y otras masas muy grandes. Por eso, los refirió al Hospital de Alajuela. En ese centro médico de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) dejaron a Yendri en lista de espera, hace unos dos meses.

“En esta semana fuimos al Ebais porque ya mi esposa presentaba más dolores, más complicaciones, ya el estómago estaba muchísimo más grande entonces fuimos y lo mismo: que colonoscopia, que gastroscopia, que gastritis. Lo mismo otra vez y llamamos la ginecólogo”.


El especialista acudir al hospital de emergencia, debido al avance de los quistes.

“Él vuelve a hacer otro ultrasonido y ve que en dos meses los quistes han crecido de una forma exageradamente grande, entonces él la remite a operación inmediatamente. Él le dijo 'se opera ya o ya porque esto no se puede dejar pasar'”, comentó Fidel.

En el Hospital San Rafael les indicaron que no los atenderían, porque les corresponde el Hospital de Grecia. Con todos los papeles, la pareja se fue para ese centro médico, donde les dijeron que el ginecólogo no lo consideraba una emergencia.

A Yendri le dieron cita para dentro de 10 meses por videollamada. Desesperados, la paciente y su esposo denunciaron el caso en redes sociales.

Tras la consulta de Teletica.com, la CCSS aseguró que la paciente será atendida este mismo lunes. Esta fue el mensaje remitido:

“La paciente tiene cita hoy, para ser valorada de nuevo y definir, de acuerdo a su condición, el proceso que sigue. Por ser el expediente clínico privado, no podemos referirnos al detalle”.

“Perdimos la casa”

Las citas y exámenes que Yendri y Fidel tuvieron que pagar de manera privada les costaron mucho más de lo pensado. Tanto así que la pareja perdió su casa.

Las rifas y la venta de prestiños no les alcanzó.

“Teníamos un préstamo con un banco, ya el COVID-19 nos había afectado un poquito, pero nosotros tuvimos que empezar a hacer rifas, pagar exámenes, se vendía lo que fuera para poder hacer los exámenes y pagar los doctores. Nosotros le dimos prioridad a eso y la casa la tuvimos que dejar perder”, aseguró el padre de familia.

Ellos tienen dos hijos de cuatro y tres años. Desde el 25 de noviembre viven en una casa que les prestó una vecina y que no está en las mejores condiciones.

Ambos esperan que con la cita de este lunes la mujer sea internada y operada de inmediato.