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La vacunación de las personas adultas mayores, pertenecientes al grupo 2, ha incidido directamente sobre la cantidad de hospitalizaciones y muertes por COVID-19 en esta población. 

Así lo asegura el ministro de Salud, Daniel Salas, ante un posible cambio de perfil en los pacientes más afectados en las últimas semanas. 

El año anterior las personas que se internaban por el virus y fallecían eran, en su mayoría, ancianos. Sin embargo, en el último mes se ha visto que ahora son pacientes más jóvenes, entre los 50 y 60 años aproximadamente. 

"Al haber avanzado primeramente con estos grupos lo que hace es que las curvas se vayan modificando y que ya no sean ellos los que están en ese top de casos de fallecidos o internados en las UCI.
Siempre habrá un riesgo residual, a pesar incluso de estar vacunados, pero si hemos visto que la vacunación ha sido efectiva", explicó Salas. 

Para poner en evidencia en esta situación se exponen los siguientes datos con tres semanas exactas de diferencia: 

  • 12 de mayo edades de personas hospitalizadas UCI:

10-19: 1
20-29 años: 13
30-39 años: 53
40-49 años: 96
50-59 años: 152
60-69 años: 122
70-79 años: 30
80 y más: 5

  • 2 de junio edades de personas hospitalizadas UCI: 

0-9 años: 1
10-19 años: 2
20-29 años: 18
30-39 años: 69
40-49 años: 112
50-59 años: 185
60-69 años: 108
70-79 años: 17
80 y más: 2

Es decir, se observa claramente que la cantidad de personas mayores de 70 años en UCI se redujo casi a la mitad, mientras que las de 50 a 59 tuvieron un aumento significativo. 

El fenómeno presentado anteriormente hace evidencia en que las curvas de enfermos graves y de fallecimientos empiezan a modificarse y se trasladan hacia otros grupos de edad más jóvenes. 

Según Salas, demuestra que la vacunación es efectiva para disminuir enfermedad grave y muerte.

¿No sería ideal entonces vacunar ya a las personas más jóvenes, que están esparciendo el virus?

El ministro entiende que es importante esta vacunación, sin embargo, si no se hubiera realizado el esfuerzo el panorama actual estaría mucho peor. 

“Si no hubiéramos hecho de vacunar a los adultos mayores, empezar  desde ahí y en edad descendente, la cantidad de fallecidos que tendríamos en este momento y el sobredimensionamiento en la demanda de los servicios de salud sería como 3 o 4 veces lo que estamos teniendo", explicó. 

La vacunación como se ha llevado a cabo ha tenido un impacto positivo en la mortalidad y letalidad de los pacientes COVID.

Vacunación anticovid

La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) anunció, en su último reporte, que ya se han aplicado en el país 1.658.685 dosis.

1.233.816 vacunas se han destinado al del segundo grupo (mayores de 58 años, ancianos incluidos), de las cuales 693.358 son primeras dosis y 540.458 a segundas.