Tras tres años fuera del rango de inflación, Central reconoce que discute cambiar sus metas
Desde abril de 2023, el costo de vida en Costa Rica no está dentro de sus valores esperados.
Febrero anterior cerró con una inflación interanual de –2,73%, la más baja desde agosto de 2023 y el mes número 35 en que el costo de vida en Costa Rica sigue fuera del rango meta del Banco Central (3%).
La última vez que el país se ubicó en el rango de tolerancia de la autoridad monetaria (entre 2% y 4%) fue en abril de hace tres años, cuando ese indicador cerró en 2,44%.
Desde entonces, el Central no ha parado de postergar la fecha en que prevé regresar a esos valores meta, una promesa que ahora se ubica en el segundo trimestre de 2027.
Ante ese panorama, la autoridad monetaria reconoce que lleva adelante una discusión para decidir si es correcto o no actualizar sus metas.
“Hay toda una discusión, tenemos más de un año, hemos invitado a gente, está abierto ese diálogo. Estamos viendo los elementos que componen las metas de inflación”, explicó el presidente del Central, Róger Madrigal.
Una de esas propuestas, como aceptó el jerarca, es bajar la meta de 3% a 2%, pero antes de eso, adelantó, vendrá toda una revisión de sus posibles impactos.
“Ese es uno de los elementos pero no necesariamente la decisión. Puede que se haga la revisión y no cambie el nivel.
“El país que más ha hecho revisiones, el que más tiempo tiene en esta discusión, más de 20 años, es Canadá, que la ha revisado cuatro o cinco veces y no ha cambiado la meta, pero cambian otras cosas: la comunicación, el horizonte, el indicador, no necesariamente la meta”, explicó Madrigal.
El presidente dijo que, originalmente, tenían previsto anunciar esa decisión para el primer semestre de este año, pero que el conflicto armado que recién estalló en Medio Oriente podría retrasar ese anuncio.
“Una cosa es la respuesta a ese análisis y otra es cuándo, yo no sé si en este momento de alta incertidumbre y presiones hacia el alza en la inflación es el momento adecuado”, dijo.
Madrigal aceptó que esperan que el aumento previsto en los precios de los combustibles desencandene un efecto inflacionario por su impacto en la cadena productiva, pero adelantó que todavía es muy temprano para saber cuánto.

