La Sala III acogió este viernes la solicitud de la fiscala general, Emilia Navas, de separar al magistrado Jesús Ramírez de la causa judicial por la Unidad Presidencial de Análisis de Datos (UPAD), en la que, entre otros, figura como imputado el propio presidente Carlos Alvarado.

El magistrado suplente Rafael Segura acordó recusar a Ramírez, pero no así a otros cuatro magistrados señalados por Navas, todos partícipes de la polémica audiencia celebrada el pasado 16 de junio.

Ese día la Sala, presidida entonces por Ramírez, rechazó “ad portas” dos reclamos presentados por los abogados del mandatario sin haber siquiera escuchado a las partes.

Luego de esto, se decretó un receso y luego el magistrado informó que se trató de un error. Posteriormente, los declaró inadmisibles.

El accionar de la Sala generó confusión y molestia entre los presentes. John Brenes, defensor de la exjefa de despacho, Felly Salas, solicitó primero la recusación de Ramírez, pero Navas fue más allá y pidió la separación de los cinco magistrados tras cuestionar su capacidad e idoneidad para llevar adelante el caso.

Segura dispuso en el fallo que él mismo será quien ocupe el lugar de Ramírez en la causa judicial por el polémico decreto de la UPAD.

Sandra Zúñiga, Álvaro Burgos, Gerardo Alfaro y Jorge Desanti seguirán en el caso.