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La afectación por mes en racionamientos de agua en el Gran Área Metropolitana (GAM) aumentó desmesuradamente del 2018 al 2019.

Según estudios realizados por Acueductos y Alcantarillados (AyA) el mes de febrero del 2018 tuvo una afectación entre 2.5% y 3%, y para este año el mismo mes incrementó a 15.7%.

Esto significa que la cifra de personas con repercusiones en el recurso hídrico fue cinco veces más alta.

Se espera que esta afectación aumente conforme las condiciones del tiempo sean más calientes y las fuentes disminuyan aún más su caudal por la falta de lluvias.

Este año los números son mayores debido a que Costa Rica está bajo los efectos del fenómeno El Niño. Este es un calentamiento inusual de las aguas del Océano Pacífico que afecta la dinámica atmosférica.

El AyA proyecta que la afectación podría rondar los 335.500 habitantes, correspondiente a un 25% aproximadamente de los habitantes que abastecen los sistemas de la GAM.

Las áreas más afectadas son: San José, Moravia, Aserrí, Curridabat, Santa Ana, Escazú, Alajuelita, Desamparados y Coronado. 

¿Por qué se dan los racionamientos del recurso hídrico?

Acueductos y Alcantarillados realiza racionamientos de agua dependiendo del consumo de la población en un lugar y la ubicación topográfica en el sistema.

Entre más alta sea la zona topográfica más grande es su afectación, mientras que los puntos más bajos se abastecen con más facilidad.

Durante el verano las personas tienden a gastar más agua ya que se lava ropa más seguido, se riegan más las plantas, la gente se baña con más frecuencia, entre otros factores. Lo que incrementa la solicitud de un recurso que en esta época está disminuido por la sequía.

Las fuentes de producción del recurso en este momento presentan en promedio un 10% menos de su producción habitual, mientras que se estima que la demanda ha subido en aproximadamente un 20% según cifras del AyA.

Por lo que se da un desbalance entre lo que se puede producir y almacenar y lo que la población está gastando.

Recomendaciones

Las medidas que se pueden optar para disminuir el problema son dirigidas para las personas que no tienen la afectación.

Este 75% de la población que no está razonando el líquido y el Instituto asegura que la gente debe comprender que el agua que usa para regar las plantas o limpiar las aceras es la misma que en otras zonas los niños no pueden usar para bañarse o para hidratarse.

El sistema está conectado, por lo que si unos abusan del recurso habrán repercusiones grandes en otros sectores.

El AyA enfatiza en que la clave es ser solidarios y ahorrar lo que se gasta para que otro también tenga para lo básico.

En general se recomienda utilizar el recurso de manera responsable siempre y en especial si se tiene el privilegio de contar con un servicio continuo.

Las afectaciones se darán en tanto la población vuelva a sus hábitos normales de consumo o inicien las lluvias para que se recarguen las fuentes.

Ambas cosas generalmente pasan cuando empieza a llover en el país, de acuerdo a valoraciones de años anteriores. Esto ocurre después del mes de mayo, sin embargo dadas las condiciones del fenómeno de El Niño, los racionamientos podrían extenderse más.