¿Puede realmente el vapeo provocar cambios en la voz?
El tema tomó relevancia después de que la cantante y actriz Selena Gomez revelara que vapear nicotina alteró su tono de voz.
Los vapeadores pueden afectar las vías respiratorias, provocar cambios en la voz y aumentar el riesgo de problemas cardiovasculares.
Así lo advierte el neumólogo Carlos Estrada, quien asegura que estos dispositivos no son inofensivos, incluso cuando no contienen nicotina.
El tema tomó relevancia después de que la cantante y actriz Selena Gomez revelara que vapear nicotina le cambió la voz.
Según publicó BBC Mundo, la artista de 34 años contó en Instagram que había vapeado grandes cantidades de nicotina y reconoció que dejarla es difícil. También pidió a sus seguidores que no utilizaran estos dispositivos.
Estrada explica que el riesgo no depende únicamente de la sustancia que se inhale. También deben considerarse los componentes del dispositivo, los saborizantes y otros productos que ingresan al organismo.
“Tenemos que separar la nicotina, que tiene sus efectos, del dispositivo, cuyas diferentes partes pueden contener componentes que afecten al paciente a corto o largo plazo”, explicó.
El médico señala que algunos vapeadores contienen baterías con metales pesados y utilizan sustancias que pueden resultar tóxicas para los pulmones, la nariz y la garganta. Por eso, advierte que los productos sin nicotina tampoco deben considerarse seguros.
Vapear en exceso puede afectar el corazón
Uno de los riesgos que destaca el neumólogo es la frecuencia con la que se utilizan estos dispositivos. A diferencia del cigarrillo convencional, un vapeador permite realizar inhalaciones repetidas durante el día, lo que puede aumentar la exposición a la nicotina.
“En un cigarrillo convencional, se estima que una persona promedio realiza entre 100 y 200 inhalaciones. En un dispositivo de vapeo, puede hacer alrededor de 300, 400 o 500 inhalaciones”, explicó.
Según Estrada, la cantidad y la frecuencia de uso son factores importantes para determinar la exposición. Aunque algunos dispositivos pueden contener menos nicotina que un cigarrillo convencional, utilizarlos repetidamente puede elevar la dosis que recibe el organismo.
“Se ha observado que puede generar enfermedades, inclusive cardíacas. Lo interesante es que actualmente sabemos que, incluso en pacientes jóvenes, las dosis altas de nicotina administradas rápidamente pueden provocar arritmias cardíacas o muerte cardiovascular”, advirtió.
El especialista también señaló que en Costa Rica se han presentado casos de pacientes jóvenes que terminaron hospitalizados por utilizar dispositivos de vapeo.
Los cambios en la voz también son una señal de alerta
El vapeo puede irritar las vías respiratorias y afectar las cuerdas vocales. El neumólogo explica que las sustancias inhaladas entran en contacto con la nariz, la garganta y los tejidos que permiten producir la voz.
“Especialmente la nicotina puede generar cambios a nivel local, por ejemplo, en las cuerdas vocales, pero también en otros sitios, como la nariz y los pulmones”, indicó.
Estrada señala que las personas que utilizan intensivamente la voz, como cantantes, locutores y animadores, deben tener especial cuidado. La exposición puede provocar lesiones y hacer que la recuperación sea más lenta.
En cuanto a la posibilidad de revertir los daños, el médico explica que las lesiones agudas de las cuerdas vocales suelen ser reversibles, aunque el tiempo de recuperación depende de cada caso. Cuando se producen cicatrices o daños irreversibles, las consecuencias pueden ser más graves.
“En las cuerdas vocales, que es la pregunta puntual, normalmente los daños agudos son reversibles, pero la recuperación puede tomar tiempo”, explicó.
¿Qué ocurre con los pulmones?
Los efectos del vapeo también pueden manifestarse en el sistema respiratorio. Según el neumólogo, las personas con asma u otras condiciones alérgicas pueden experimentar tos, falta de aire e incluso crisis respiratorias tras exponerse a estas sustancias.
La preocupación también se extiende a los posibles efectos a largo plazo. Estrada señala que todavía falta evidencia para conocer completamente las consecuencias del uso prolongado de los vapeadores, debido a que se trata de una práctica relativamente reciente.
“Que no se haya demostrado un riesgo no significa que no exista. Puede ser que todavía nos falte tiempo para identificarlo”, advirtió.
El especialista considera que esta incertidumbre es especialmente importante en el caso de los menores de edad. Explica que la madurez pulmonar se alcanza alrededor de los 22 años, por lo que la exposición durante el crecimiento genera interrogantes sobre posibles consecuencias futuras.
Además, advierte que los dispositivos sin nicotina pueden mantener una conducta repetitiva que dificulte abandonar su uso.
Dejar de vapear requiere un abordaje individual
Para quienes desean abandonar estos dispositivos, Estrada recomienda buscar orientación médica. El tratamiento depende de si existe una dependencia física a la nicotina o si el consumo responde principalmente a factores conductuales.
“El abordaje debe ser personalizado”, afirmó.
El neumólogo explica que, en algunos casos, puede ser necesaria la participación de profesionales de distintas áreas para tratar la dependencia e identificar las razones que llevan a la persona a vapear.
“Primero hay que entender por qué lo utiliza y cuál es la sustancia que consume”, agregó.
Su recomendación es evitar estos dispositivos y, en caso de utilizarlos, buscar ayuda profesional para dejarlos. El especialista insiste en que la ausencia de nicotina no elimina los posibles riesgos asociados con los demás componentes del vapeador.

