Protestas estudiantiles en UCR se extienden a otras sedes y ponen en jaque a las autoridades
Estudiantes de la Sede del Atlántico cerraron las instalaciones del campus en rechazo al deterioro de la infraestructura.
Las protestas estudiantiles en la Universidad de Costa Rica (UCR) se intensifican y se extienden a nuevas sedes, aumentando la presión sobre las autoridades universitarias.
Este martes, estudiantes de la Sede del Atlántico cerraron las instalaciones del campus en rechazo al deterioro de la infraestructura y la falta de respuestas.
Los manifestantes, que aseguran representar a más de mil estudiantes, denuncian una “parálisis administrativa” que mantiene la sede en condiciones precarias.
Entre sus reclamos destacan la reapertura de la biblioteca, cerrada desde 2020, así como la rehabilitación de residencias estudiantiles fuera de servicio desde hace seis años. También cuestionan el cierre de la piscina y el abandono de obras como el auditorio, que permanece inconcluso.
Los estudiantes exigen a la Rectoría un cronograma público para reactivar estos proyectos en un plazo de diez días hábiles y advierten que, de no obtener respuestas, las medidas de presión podrían intensificarse.
Mientras tanto, en la Sede Rodrigo Facio se mantiene la toma de la Rectoría por sexto día consecutivo. A esto se suma que la Facultad de Ciencias Sociales aprobó de forma simbólica un paro activo en respaldo a la lucha por el FEES, con miras a ampliar el movimiento en los próximos días.
El escenario evidencia el crecimiento del conflicto estudiantil dentro de la universidad.

