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La instauración en Costa Rica de las placas alfanuméricas (letras y números) eliminó la uniformidad en la cantidad de vehículos restringidos cada día de la semana, y con esto las estimaciones que tenían las autoridades de tránsito sobre la efectividad diaria de la medida.

Hasta antes de 2013, cuando se implementó el cambio, la dirección de Ingeniería de Tránsito del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) calculaba que cada día de la restricción (de lunes a viernes) un 20% del tránsito vehicular estaba impedido de ingresar al casco metropolitano. Esa matemática es ahora imposible.

“Antes uno podía suponer una distribución uniforme de las placas, podíamos decir que al restringir dos placas estábamos restringiendo un 20% del tránsito vehicular cada día; sin embargo, el cambio del sistema de número a uno alfanúmero trajo la posibilidad de que la gente escoja tanto las letras como los números.

“Ahora tenemos que coordinar con el Registro de la Propiedad para conocer cómo es esa distribución y en realidad poder decir cómo es el respeto de la medida cada día”, aseguró el director de Ingeniería de Tránsito, Junior Araya.

Araya explicó que ese análisis será parte del estudio que esa dependencia iniciará en agosto próximo y que busca precisamente determinar cuál es el porcentaje de respeto que tiene la restricción vehicular en el país.

Ese análisis permitirá, luego de 14 años de aplicación, establecer finalmente si la medida es o no efectiva en Costa Rica.

En ese objetivo también debería ayudar el Sistema de Control para la Movilidad (Sicom), el ambicioso proyecto del Consejo de Seguridad Vial que busca instalar un sistema de monitoreo capaz de sancionar conductas como velocidad, restricción o irrespeto a semáforos, al tiempo que recopila datos sobre la cantidad y tipo de vehículos que ingresan al casco metropolitano.

El sistema, cuyo cartel de licitación se publicó la semana anterior, estará listo, en el mejor de los casos, en el 2021.