OIJ investiga amenazas y ataques armados ligados a ‘bullying’ en centros educativos
Aunque el acoso escolar no está tipificado como delito, las conductas asociadas pueden derivar en faltas graves, contravenciones e incluso causas penales en la jurisdicción juvenil.
El bullying continúa siendo uno de los problemas más persistentes dentro de escuelas y colegios, y sus consecuencias trascienden el ámbito disciplinario. Así lo advirtió la Sección Penal Juvenil del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), que cada inicio de curso lectivo registra un incremento en denuncias relacionadas con conflictos dentro de centros educativos.
De acuerdo con el OIJ, los casos más frecuentes están vinculados a amenazas y agresiones entre estudiantes. Estas situaciones, cuando escalan, pueden terminar en procesos penales, especialmente si se configuran delitos como lesiones, portación de armas o agresiones agravadas (ver video adjunto).
Gerardo Gutiérrez, de la Sección Penal Juvenil de la Policía Judicial, explicó que las riñas dentro de los centros educativos pueden derivar en denuncias penales por agresiones con arma, aun cuando no se trate de armas de fuego.
Las autoridades judiciales advierten que muchos de estos conflictos se originan en dinámicas de acoso escolar que no son atendidas a tiempo, lo que incrementa el riesgo de episodios violentos y de consecuencias legales para los menores involucrados.
Según datos del OIJ, durante los primeros siete meses del año anterior se contabilizaron 433 denuncias relacionadas con este tipo de hechos, lo que equivale a un promedio de dos casos por día. La cifra refuerza la preocupación de las autoridades ante la recurrencia de estos eventos en entornos educativos.
El OIJ hizo un llamado a padres de familia, docentes y centros educativos para identificar y denunciar oportunamente situaciones de bullying, con el fin de prevenir que los conflictos escalen a niveles que impliquen responsabilidades penales para las personas menores de edad.

