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La Dirección de General de Ingeniería de Tránsito ya agotó las medidas para intentar reducir el número de accidentes en las peligrosas esquinas de Cartago y Heredia, que esta semana volvieron al panorama nacional tras reportar dos incidentes de gravedad.

En ambos cruces se colocó señalización vertical y horizontal, se instalaron semáforos y en el caso de Heredia también reductores de velocidad.

Sin embargo, en la esquina florense el lunes un ciclista irrespetó el alto y fue impactado por un taxi; mientras que la madrugada de este miércoles, pero en Cartago, un bus fue el responsable de un estrepitoso choque contra un automóvil.

“Es complicado y difícil encontrarle una explicación. Muchas veces los accidentes suceden por falta de visibilidad, por falta de señalización o porque la que existe no se adecúa a la norma establecida, porque no hay semáforos… pero es que en estos casos ya instalamos todo lo que se puede colocar en una intersección.

“Desde el punto de vista técnico ya hicimos todo lo que se puede hacer, ahí yo creo que está pesando más el irrespeto que existe en este país por la señalización vial, un problema de cultura vial, porque un chofer puede alegar que no vio un alto, pero si tampoco ve un semáforo o las señales en la calle ya hay algo más”, aseguró el director ejecutivo de Ingeniería de Tránsito, Junior Araya.

Según Araya, en otras oportunidades un cambio en el derecho de vía es el responsable de explicar la conducta de los choferes, pues la “costumbre” eleva los índices de accidentes, pero este no es el caso para ambos cruces.

“Vamos a seguir evaluando ambas intersecciones para tratar de establecer el origen, no vamos a bajar los brazos y no podemos darnos por satisfechos si los accidentes siguen ocurriendo, pero ahorita no se me ocurre qué más se podría hacer. Ya la semana pasada quedó demostrado que en este país los conductores no respetan ni una barrera”, añadió Araya en referencia a la barrera que una vagoneta golpeó en un cruce ferroviario en Heredia.

En el caso del cruce herediano, el semáforo es intermitente, mientras que en Cartago desde el 19 de enero anterior se volvió fijo, un detalle que algunos choferes parecen seguir obviando.