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Autoridades estadounidenses siguen a la espera de conocer de forma oficial cuáles fueron las causas del accidente aéreo que cobró la vida de 12 personas en Punta Islita.

Aquel 31 de diciembre de 2017 diez turistas estadounidenses y dos tripulantes ticos fallecieron en uno de los accidentes aéreos más mortíferos de la historia, sin embargo, 17 meses después del suceso no existe un informe oficial.

Esta es una de las grandes deudas que tiene Aviación Civil con autoridades del país norteamericano, pues familiares de las víctimas aun no esclarecen las dudas sobre lo que provocó el desplome de la aeronave operada por la compañía Nature Air, matrícula TI-BEI.

En el departamento de prensa de Aviación Civil detallaron que dicho informe se encuentra a cargo de la Unidad de Accidentes e Incidentes, la cual pertenece al Consejo Técnico de Aviación Civil (CETAC), pero se desconoce cuándo estará finalizado.

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Además, descartaron que este sea uno de los motivos por los que la Administración Federal de Aviación Civil de los Estados Unidos (FAA por sus siglas en inglés) degradara la categoría de Costa Rica de 1 a 2 por no cumplir con los estándares de seguridad que establece la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI).

Indicaron que el tema del informe sobre el accidente en Punta Islita no se tocaría durante la conferencia de prensa programada para esta tarde, ya que no tiene relación con la auditoría realizada por la FAA.

La FAA comunicó este lunes que la categoría dos se establece cuando un país carece de regulación o legislación con mínimos estándares internacionales o porque la autoridad nacional de aviación civil sea deficiente en áreas como experiencia técnica, personal entrenado, procedimientos de inspección o mantenimiento de recursos.

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Con esta baja en la calificación, las operadoras costarricenses podrán seguir operando hacia los Estados Unidos, pero no podrán establecer nuevos servicios.

Nuestro país había logrado la categoría uno después de una auditoría realizada por la FAA en el año 1996.