Grooming: la amenaza silenciosa que acecha a la niñez y adolescencia en el mundo digital
La manipulación se desarrolla de manera progresiva, encubierta y mediante identidades falsas en la mayoría de los casos, especialmente en juegos en línea que habilitan chats.
El fiscal coordinador de la Fiscalía Adjunta de Género, Allan Cortés, advirtió sobre los riesgos que enfrentan diariamente los niños, niñas y adolescentes en los entornos digitales, donde las redes sociales, las plataformas de mensajería y los videojuegos en línea se han convertido en espacios de interacción cotidiana.
Cortés señaló que actualmente es imposible desligar estas herramientas de la vida de las personas, pero que, en muchos casos, las personas menores de edad acceden y participan sin supervisión ni control, lo que incrementa su exposición a peligros que no pueden discernir por su etapa de desarrollo.
Entre esos riesgos destacó el fenómeno del grooming, definido como un proceso deliberado en el que una persona adulta establece contacto con una persona menor de edad para ganarse su confianza, manipularla y obtener un beneficio, generalmente de índole sexual.
El representante del Ministerio Público explicó que esta conducta está tipificada como delito desde el momento en que se inicia una conversación con contenido sexual, sin necesidad de que exista intercambio de material audiovisual o un encuentro físico.
"La manipulación se desarrolla de manera progresiva, encubierta y mediante identidades falsas en la mayoría de los casos, especialmente en juegos en línea que habilitan chats, donde el agresor procura aparentar ser otra persona menor de edad.
"No todos los casos involucran perfiles falsos, pues existen situaciones en las que el agresor es una persona conocida del entorno de la víctima, como vecinos o incluso familiares, lo que puede facilitar el acercamiento debido al conocimiento previo de gustos y vulnerabilidades", señaló Cortés.
El fiscal enumeró una serie de indicios que podrían alertar a las personas adultas responsables sobre una posible situación de grooming: uso excesivo y ansioso de dispositivos con acceso a internet, conexión en horarios inusuales, ocultamiento o borrado de conversaciones, cambios emocionales repentinos, empleo de lenguaje sexual no acorde con la edad, recepción de regalos o dinero sin explicación, aislamiento social y nerviosismo al ser consultados sobre sus actividades en línea.
Cortés enfatizó que, ante la duda, las personas pueden acercarse a la Fiscalía para recibir orientación de personal especializado, sin que ello implique necesariamente formalizar una denuncia, aunque reiteró que la consulta temprana es un recurso disponible para valorar si existe o no una conducta delictiva.
"La supervisión parental, la comunicación y el uso de herramientas de control parental son mecanismos que coadyuvan a la prevención de estos riesgos en el ciberespacio", agregó Cortés.

