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El Gobierno cedió esta tarde a las demandas de los manifestantes en la Zona Sur y acordó, entre otras, que no habrá un aumento en el impuesto a las propiedades ni tomará ninguna represalia contra los participantes del movimiento.

El documento, firmado por el presidente Carlos Alvarado, agrega que el Gobierno no seguirá adelante con la propuesta original de financiamiento con el Fondo Monetario Internacional y que, en materia de impuestos, el Estado “protegerá a la clase trabajadora pobre y vulnerable”.

Tampoco se permitirá el ingreso al país de camiones con placa panameña vacíos, así como la salida de estos cargados.

Finalmente, el Gobierno se comprometió a convocar en sesiones extraordinarias el proyecto para rebaja del marchamo que actualmente se discute en la Asamblea Legislativa.

A cambio, los manifestantes de Golfito, Ciudad Neilly y el sector Transporte Nacional e Internacional levantarán de inmediato los bloqueos en los cantones de Corredores y Golfito, así como la reapertura de la frontera en Paso Canoas.

Además, deberán mantener el orden público y permitir el flujo regular de las distintas actividades “sin bloqueos y con paz social”.

El acuerdo llega luego de 15 días de crispación social con motivo de la negociación planteada con el FMI.

Este martes, la Sala Constitucional condenó al Estado por no levantar los bloqueos y con esto fallar a su deber constitucional de defender y garantizar las libertades de la ciudadanía.

El Gobierno, mediante el ministro de la Presidencia Marcelo Prieto, aseguró, sin embargo, que actuaron de manera “diligente” desde el primer momento y defendió el accionar del ministro de Seguridad, Michael Soto, durante todas las manifestaciones.