Fotografía permitió a una madre reencontrarse con su hijo después de 24 años
Ana Isabel Villalobos, de 80 años, volvió a abrazar a su hijo, a quien no veía desde 2002, después de que una foto publicada en redes sociales ayudara a localizarlo.
Corría el año 2002. Minor Villalobos tenía 35 años cuando salió de su casa y su familia dejó de saber de él. Su madre, Ana Isabel Villalobos, nunca perdió la fe de volver a encontrarlo.
24 años después, un día después del Día de la Madre, ese momento llegó. Ella ya tenía 80 años. Él, 59 (ver video adjunto de Telenoticias).
"¿Y ese será mi hijo o no será? Pero cuando él empieza a contar las travesuras que hicieron entre los dos, entonces digo: 'Sí, es mi hijo'", manifestó doña Ana Isabel.
Historia de fe
Ana Isabel venía de visitar la Basílica de los Ángeles. Allí le pidió a la Virgen que le devolviera a su hijo, sin importar las condiciones. Días después, una fotografía cambió la historia.
Su nieta publicó en redes sociales la única imagen que la familia conservaba de Minor. Alguien la vio y lo reconoció.
Minor estaba en La Fortuna. Allí había trabajado como bartender y salonero. También había vivido durante ocho años en condición de calle.
Con esa pista, la familia logró ubicarlo con ayuda de la Asociación de Desarrollo Integral de La Fortuna, ADIFORT.
Tras haber entrado al proceso de rehabilitación, Minor expresó:
"A toda la gente que vaya a ver esta entrevista, más que todo los jóvenes, que esto no es un juego y no es una moda. Y no es ser aceptado o no ser aceptado. Es algo que te agarra y no te suelta. El que te ofrece una droga, no hay que decir que sí para ser aceptado a un grupo".
Días después del reencuentro con su madre, el 29 de agosto, Minor volvió a ver a su única hija, Verónica. No se veían desde que ella tenía 12 años.
Hoy, Verónica tiene 37 años y es madre de cuatro hijos. Al respecto, ella manifestó:
"Tengo un recuerdo muy diferente a volverlo a ver hoy. Está tan cambiado. No es aquel muchacho guapo que yo tenía guardado en mi mente. Pero muchas emociones de que Dios me permitió poder verlo nuevamente, poder estar con él, que lo que hizo fue permitirme verlo un día y no en un ataúd".
Otra oportunidad
Desde marzo de este año, la Casa de Refugio “Emmanuel” le había brindado alimentación, techo y atención médica a Minor.
"Don Minor ingresa aquí porque ADIFORT lo trae para que le brindemos ayuda. Él ingresa en una situación bastante crítica. Viene de años de adicción a drogas y alcohol en la calle. También físicamente viene desnutrido y aquí se le come con amor, que es a lo que Dios nos llamó en este lugar", dijo Umeky Abarca, de la organización.
Actualmente, el centro atiende a 13 personas y asegura haber beneficiado a más de 100 durante los últimos cinco años.
El refugio funciona gracias a donaciones. Por eso, solicita alimentos, ropa para hombre e implementos de uso personal. Las personas interesadas en colaborar pueden comunicarse al 8357-6207.

