Por Teletica.com Redacción 4 de febrero de 2018, 14:28 PM

El candidato Fabricio Alvarado se mantiene adelante en el camino a la presidencia de la República luego de que se conociera el segundo corte de votos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE).

Con un total de 2.268 juntas procesadas (34,3%), el candidato del partido Restauración Nacional encabeza la votación con un total de 159.088 votos para un 26,33%.

Detrás aparece el Partido Liberación Nacional con Antonio Álvarez Desanti (19,89%) y el Partido Acción Ciudadana de Carlos Alvarado (19,25%).

En un discurso que inició alabando la escasez de incidencias significativas y alteraciones al orden público, el presidente del Tribunal, Luis Antonio Sobrado, ofreció esta noche los primeros resultados del sufragio, que ponen adelante en la carrera al candidato de Restauración.

Más atrás aparecieron Rodolfo Piza del PUSC (15,87%) y Juan Diego Castro del PIN 9,45%.

Sobrado explicó que la expectativa del TSE es que para mañana lunes a mediodía Costa Rica conozca quién será su nuevo presidente, mientras que el conteo final de diputados sería presentado hasta el martes.

El presidente añadió que, luego de estos cortes, se contabilizaron un 63,96% de votantes, mientras que el abstencionismo alcanzó los 36,04%, que si se mantiene sería el más alto de la historia.

De momento se han recogido 613.656 votos, de estos 604.296 fueron válidos, 9.360 entre nulos y blancos.

En total 6.612 juntas electorales abrieron sus puertas a las 6 a. m. para las elecciones de este domingo, que recibieron a los 3.322.329 costarricenses empadronados para estos comicios.

En el extranjero también estaban inscritos 31.864 ticos, la mayoría radicados en Estados Unidos (70.2%).

Si bien la mayoría de las elecciones transcurrieron con total normalidad, hubo denuncias de personas que se quedaron sin poder ejercer su derecho, pues las urnas cerraron sus puertas a las 6 p. m. pese a que había personas que aún hacían fila en algunas juntas electorales.

El Tribunal Supremo de Elecciones explicó que la ley es clara en que las urnas debían cerrarse a las 6 p. m. en punto; la única excepción fue para aquellos electores que ya se encontraban dentro de las juntas cuando el reloj marcara esa hora.