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El Hospital San Juan de Dios tuvo que aislar a tres funcionarios de Ginecología y Obstetricia tras atender a una embarazada, quien ocultó ser contacto de un caso de COVID-19. 

"La usuaria fue abordada el 2 julio en Emergencias y se le indicó control al día siguiente en ultrasonido obstétrico. El día 3 de julio, posterior al ultrasonido, en el servicio de Emergencias, mencionó que era contacto de un caso y que tenía síntomas por lo que se abordó y se le realizó tamizaje, el cual salió positivo", explicó el centro médico en un comunicado. 

El Expediente Digital Único en Salud (EDUS) evidenció que la paciente negó, en su primera consulta, ser contacto de un caso sospechoso o confirmado de COVID-19. 

Es el segundo caso de este tipo que se detecta en el establecimiento de salud y que provoca el aislamiento de trabajadores. En total, las omisiones han obligado a enviar a la casa a 21 funcionarios. 

Los primeros participaron en una cesárea donde una pareja negó un diagnóstico positivo con su respectiva orden sanitaria, situación que terminó con una multa superior a los dos millones de colones y una investigación de oficio en la Fiscalía por supuesta desobediencia. 

"Los primeros 18 funcionarios que fueron aislados cuentan con diagnósticos negativos, pero deben completar los 14 días de cuarentena", reveló el San Juan de Dios. 

La dirección médica hizo un llamado enérgico a los asegurados para brindar información certera cuando ingresen a sus instalaciones y se les realice la encuesta sobre COVID-19. 

Debido a la falta de personal en este momento, el hospital capitalino pidió apoyo al Calderón Guardia: ahí se atenderá a las embarazadas positivas por la enfermedad que tengan una cesárea programada. Las otras pacientes, no contagiadas, continuarán su proceso en el San Juan.