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El futuro del chocolate mundial podría estar en un pequeño laboratorio de Costa Rica

El Catie, en Turrialba, alberga una colección de 1,235 variedades de cacao y desarrolla variantes hibridas más resistentes a las enfermedades

Teletica.com Redacción 30/10/2017 12:05

El futuro del chocolate del mundo podría estar en las manos de un pequeño grupo de costarricenses de Turrilaba.

Es ahí donde los expertos del “Programa de Mejoramiento Genético del Cacao” del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie) trabajan todos los días para preservar una de las tentaciones más gustadas de la humanidad.

Desde hace más de 30 años el programa se ha enfocado en crear variedades de cacao genéticamente mejoradas para hacerlas más resistentes al ambiente y así mejorar la calidad de los productores.

Sin embargo, el avance de enfermedades como la monialisis -una de las principales amenazas del cacao en el mundo- han puesto al Catie como una de las puntas de lanza en los esfuerzos de los expertos por preservar la industria y conservar el cultivo.

El Programa, dirigido por el doctor Wilbert Phillips-Mora, se creó precisamente luego de que la monialisis se esparciera por Costa Rica y acabara prácticamente con esa industria en el país.

“Para mí, la industria del cacao está en riesgo permanente, porque intencionalmente o no, esta enfermedad puede esparcirse en un solo vuelo”, aseguró Phillips Mora en un reportaje publicado en setiembre anterior por el New York Times.

Según él, el reciente brote de monialisis en Jamaica podría precisamente haberse originado por traficantes de marihuana salidos de Costa Rica que llevaron cacao contaminado para el largo viaje en barco.

El experto explicó que pese a la amplia gama de variedades de cacao que existen, son muy pocas las que se cultivan ampliamente en el mundo, lo que hace que la mayoría sean susceptibles a las mismas enfermedades y amenazas.

Apuesta híbrida

El Catie y su programa genético del cacao tienen a su resguardo 1.235 variedades de esta planta. Con esta base es que el doctor Phillips-Mora se enfocó desde inicios de los años 80 en desarrollar variantes híbridas que no solo fueran resistentes a las principales enfermedades, sino que además ofrecieran una buena producción y desde luego un buen sabor.

“Nuestro objetivo no es solo producir cacao, es también garantizarles condiciones básicas de vida a los agricultores. La mayoría de los productores de cacao son personas muy pobres porque el cultivo como tal genera pocas ganancias”, explicó el experto.

Después de una prueba de 11 años, la semilla C.A.T.I.E. -R6 experimentó un porcentaje de solo 5% de infección por monialisis contra un 75% de otra variante común.

Además, produjo hasta tres veces más que las plantas comunes y hasta seis veces más en condiciones ideales.

También tienen como requisito inicial su sabor, que debe ser igual o superior al de las variantes originales, a diferencia por ejemplo de cultivos como el banano o la manzana, que sacrificaron sabor por resistencia.

Esas condiciones, afirma el experto, podrían además volver los ojos de los nuevos agricultores hacia el cacao, pues cada vez son menos los productores en el país.

De hecho, las variantes híbridas del Catie ya se están sembrando en México, Brasil y el resto de Centroamérica. En Estados Unidos la empresa Dandelion Chocolate reciente sacó al mercado su primera barra con las seis variantes de chocolate híbrido del Catie.

Aun así, Phillips-Mora asegura que sus variantes no son perfectas, pero sí son un buen primer paso hacia la preservación de este delicioso cultivo; sin embargo, sus preocupaciones persisten.

Pese a trabajar con grandes -y millonarias- marcas de la industria del chocolate, él estima que recibe menos del 5% de los fondos necesarios para preservar la colección del Catie.

Por eso, pese a que se pensionó hace ya tres años, asegura que no se retirará hasta que solvencia económica de su colección esté asegurada.

“Estará muy feliz cuando deje esta institución sabiendo que la colección estará financieramente protegida. Es un tesoro para todos, para todos los amantes del cacao”, dijo al New York Times.