Última Hora

Costa Rica inició este miércoles el largo camino hacia la santificación de una tica, un hecho inédito en la historia del país.

La presentación del Arzobispo de San José, Monseñor José Rafael Quirós, de María Isabel Acuña Arias a la Congregación para la Causa de los Santos pretende darle a Costa Rica su primera beata, el primer paso hacia la canonización.

Conocida como la “niña Marisa”, María Isabel Acuña fue una vecina de Heredia que murió el 15 de agosto de 1954 a la temprana edad de 13 años. Su amor por el prójimo y entrega hacia los más necesitados la convirtieron muy pronto en una imagen de ayuda para los que la conocieron.

En el cementerio de Heredia, donde yacen sus restos, es común ver a gran cantidad de fieles llevándole peticiones y agradecimientos. A ella se le atribuyen diversos favores, lo que llevó al Arzobispo a aceptar y promover la posibilidad de una eventual beatificación.

"He querido aprovechar la visita a esta Congregación para la Causa de los Santos y preguntar acerca de las posibilidades que tendría el inicio de un proceso de investigación para la canonización de Marisa. Creo que este primer paso significa mucho, es un primer acercamiento a un hecho que podría llenar a los costarricenses de muchísima alegría”, aseguró Monseñor Quirós.

Para llegar hasta ahí, la Iglesia tuvo primero que escuchar a quienes conocieron a la niña Marisa y probar, mediante testimonios, su santidad.

Ese proceso inició hace casi 50 años con Monseñor Rubén Odio, el primero en escuchar la solicitud de los fieles y reconocer la influencia de su obra.

“El acercamiento del pueblo a la Iglesia en este caso se viene dando desde hace 50 años, Monseñor Rubén Odio fue el primero en impulsar su caso, pero en los años posteriores el proceso no avanzó, es hasta ahora que Monseñor José Rafael Quirós lo retomó y lo volvió a impulsar”, explicó el padre Alejandro Jiménez, quien ha seguido de cerca el caso.

Jiménez explicó que ahora mismo lo que se presentó ante la Congregación para la Causa de los Santos es una consulta sobre la posibilidad de iniciar el proceso, esa consulta tardará varios meses en obtener una respuesta pues ahora mismo viene el análisis de la Iglesia sobre la obra de la niña Marisa.

“Ahora mismo lo que se va a decidir es si el proceso avanza, si existen suficientes pruebas y si el ejemplo de perseverancia en la fe y sufrimiento puede llevarle a ella hacia la beatificación. Hay buenos signos a favor de esto, pero esto lo decidirá la Congregación”, añadió el sacerdote.

Si el proceso avanza el último requisito será la comprobación científica (realizada por un panel de expertos) de un milagro, que es la prueba final de la santidad de una persona. Para la canonización, que es el reconocimiento universal de la santidad por parte de la Iglesia, es necesario presentar, y probar, dos milagros más.

Este miércoles monseñor Óscar Fernández, Presidente de la Conferencia Episcopal, también dialogó con los responsables de la Congregación acerca de Fray Casiano de Madrid, quien murió en Puntarenas el 28 de junio de 1965. Este fraile capuchino destacó por su labor social, dirigida especialmente a los niños. La consulta también se realizará para él.

Si bien María Isabel Acuña podría convertirse en un futuro en la primera beata nacida en Costa Rica, Fray Casiano de Madrid también podría ser un beato tico, pues su obra se realizó en el país aunque nació en España.

Idéntico caso es el de Sor María Romero, nacida en Nicaragua pero cuyos milagros se realizaron en el país, por lo que fue beatificada en 2002 por el papa Juan Pablo II.

Lea también: