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Aunque el estrés es sinónimo de síntomas negativos, lo cierto es que es un sistema de defensa necesario para el cuerpo. Si se produce en exceso, puede llegar a afectar el sistema digestivo de una persona.

Para comprender un poco más cómo puede llegar a afectar el estrés el organismo y cómo se pueden evitar males innecesarios en el sistema, Teletica.com conversó el doctor Farhad Rezvani, gastroenterólogo de la comunidad de médicos Salud 360.

De acuerdo con el médico, el estrés es una serie de reacciones fisiológicas, es un mecanismo normal del organismo que lo prepara para la acción. 

“En términos generales es un mecanismo de alerta biológica necesaria para la supervivencia, por ejemplo, si uno está realizando una actividad de senderismo y se viene un derrumbe, entonces hay un sistema de estrés que libera las hormonas, van a acelerar el corazón, mejorar la respiración, distribuir mejor el flujo sanguíneo y va a permitir que nosotros tengamos una mejor capacidad para sobrevivir a esa situación que se está generando”, explicó. 

Estrés negativo

El problema con el estrés es cuando se llega a producir ese estímulo que el organismo genera y se mantiene por largo tiempo, porque el organismo entra en estado de resistencia.

“Eso nos pasa a nosotros cuando tenemos algunas circunstancias en nuestra vida como sobrecarga laboral, presiones económicas, sociales, familiares, entre otros problemas que el organismo percibe como una amenaza de manera inconsciente y cuando esa sensación se acumula llega a un estado de agotamiento que ya se transforma en problemas en el aparato digestivo”, mencionó.

Lesiones en el sistema digestivo

“Es interesante recordar que nosotros tenemos en el Sistema Nervioso Central, donde se disparan muchas de estas respuestas de estrés, una serie de neuronas que se conectan con las neuronas de nuestro intestino, por decirlo así, nuestro intestino tiene una serie de conexiones neuronales muy similares a un cerebro, pero obviamente no con todas las capacidades facultativas ni cognitivas: se habla que hay un sistema nervioso que tiene que ver con toda la parte intestinal que se interconecta con el Sistema Nervioso Central y el cerebro, entones hay flujo de información en ambas direcciones.

“Lo que pasa es que esta serie de sustancias que se liberan en el organismo, como respuesta al estrés, algunas hormonas y algunos reguladores van a generar cambios en el aparato digestivo, esto puede afectar el movimiento y la sensibilidad del intestino, siendo más propenso a que pequeños estímulos puedan crear dolor, es un estado de hipersensibilidad que altera hasta la secreción del moco del aparato digestivo, algo súper importante porque este es un protector del intestino de úlceras o lesiones y a largo plazo también afectan todas las bacterias que tenemos en el aparato digestivo, que nos van a generar un estado beneficioso para el organismo.

“Son bacterias que requerimos para proceso de digestión y para que el intestino esté completamente sano, sin embargo, este estado de estrés genera una inflamación crónica que va a alterar esas bacterias del intestino y va a generar que empiecen a crecer bacterias que pueden ser perjudiciales para el organismo, puede causar dolor y lentitud en el intestino que puede llevar a problemas de reflujo, por ejemplo, lastimando el esófago.

“En el colon se genera un alteración en el movimiento que puede crear diarrea o espasmos que causan dolor o pesadez.

“Entonces el paciente dice que le caen mal los alimentos, que no los tolera bien, que después de comer siente que no digiere bien los alimentos, puede tener diarreas, sensación de abombamiento en el vientre, gases, entre otros”, explicó el gastroenterólogo.

Intestino irritable

La enfermedad más asociable al estrés es el Síndrome de Intestino Irritable: los pacientes experimentan cuadros de dolor abdominal, alteraciones en la rutina de ir al baño, estreñimiento severo.

“El estrés en sí no es malo, lo que es malo es un exceso de estrés. Recordemos que es una respuesta normal, adaptativa, biológica del organismo para combatir elementos externos que son percibidos por el organismo como una amenaza.

“El estrés crónico es el principal factor que nos va a generar problemas en el organismo y provocar el Síndrome del Intestino Irritable con lesiones importantes en el sistema digestivo”, agregó Rezvani.

Cura

La mayoría de soluciones para reducir el estrés crónico apuntan a un estilo de vida saludable, evitar situaciones o conflictos que dañen la estabilidad mental y, sobre todo, buscar tiempos de relajación.

“Por eso es importante evitar el estrés, haciendo actividad física, tratando de estar estables desde el punto de vista emocional porque si el sistema nervioso está alterado, entonces esto se verá reflejado en el aparato digestivo, se puede hacer yoga, meditación, mindfulness que ayudan a disminuir el estrés.

“En casos muy severos, donde ya tenemos problemas de ansiedad y otro trastorno de depresión, entonces sí son necesarios algunos medicamentos para intentar aliviar este tipo de molestias”, concluyó el especialista.