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Evaluar cambios en el modelo de pago y trasladar pacientes de un centro médico a otro son parte de las alternativas que valora la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS) para atender la falta de órganos para realizar trasplantes renales.

Para los pacientes la situación es crítica, la lista de espera de personas que necesitan un riñón crece mientras el número trasplantes cayó en los últimos años.

De acuerdo a las estadísticas del Ministerio de Salud hay dos centros médicos en números rojos.

El Hospital México registró 18 trasplantes de riñón con donador cadavérico en el 2015, 20 en el 2016, pero en el 2017 bajaron a 14 y el año anterior solo efectuaron cinco.

En el caso del San Juan de Dios se realizaron 30 en el 2015, diez en el 2016, bajó a tres en el 2017 y en el 2018 solamente dos personas recibieron un trasplante.

Aunque las autoridades de la CCSS aseguran que son diversas razones las que pueden afectar un procedimiento quirúrgico de este tipo, lo cierto es que el desplome coincide con un cambio en la política de pago que entró a regir en el 2017.

Antes, el costo promedio de un trasplante era 22 millones de colones, con la nueva forma de pago bajó a 4.7 millones de colones.

El cambio implica que ahora los miembros del equipo responsables del trasplante están en una alerta voluntaria, es decir, ante la aparición de un donante cadavérico, si una persona no puede llegar es imposible realizar la operación y se pierde esa oportunidad.

El Ministerio de Salud alzó la voz y pidió a la CCSS evaluar de inmediato lo que está sucediendo con los trasplantes a fin de evitar más afectación a los pacientes.

Modificar la política de pago podría ser una alternativa a evaluar, pero hay otras en mira.

Según las autoridades de salud 264 personas están la espera de un trasplante de riñón.

Observe más detalles en el vídeo adjunto.