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La Auditoria Interna de la Caja Costarricense de Seguro Social confirmó, este miércoles, una serie de anomalías en el proceso de vacunación contra el COVID-19 que eran investigadas a lo interno de la institución.

Entre otras, los auditores confirmaron que en algunos centros de salud se incumplió con la programación de vacunas según la priorización establecida por las autoridades, de manera que se inmunizó a trabajadores que no atendían directamente a pacientes, antes incluso que al personal de atención directa.

También corroboró en otros casos que no se respetaron tampoco las prioridades definidas para pacientes, de manera que se vacunaron personas fuera de este grupo, una situación que se agravó particularmente luego de la restricción en la entrega de dosis anunciada por la empresa Pfizer.

“(Esto) provocó que personal de Ebáis desconcentrados, residentes y funcionarios de hogares de larga estancia quedaran sin recibir la dosis inicial contra la COVID-19 mientras que se protegió a funcionarios con menor riesgo de contagio”, reveló la institución.

Según explicó el licenciado Olger Sánchez, auditor interno de la CCSS, el estudio incluyó visitas a 11 hospitales y 7 áreas de salud.

La Caja no precisó, sin embargo, en cuáles de esos centros se presentaron las anomalías ni cuántos fueron los casos detectados.

“Igualmente, como parte del estudio del ente auditor en algunos centros se observó la necesidad de fortalecer los controles de la custodia de la vacuna, verificación en la recepción y consumo de dosis utilizadas y existentes, así como otros mecanismos para garantizar la conservación de los biológicos e insumos requeridos en el proceso de vacunación”, añadió la Caja.

La auditoría determinó también que no existen lineamientos específicos para que en los hospitales y áreas de salud documenten los casos de los funcionarios que se nieguen a vacunarse, ni qué pasa en los casos en que un empleado reciba la primera dosis y antes de la segunda resulte contagiado con el coronavirus.