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El Instrumento de Servicio Ampliado que Costa Rica negocia con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por $1.750 millones deberá estar listo y firmado antes de marzo próximo.

Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central y representante del país ante el FMI, explicó este miércoles que ese es “el plazo razonable” para que se consolide el acuerdo, según las estimaciones planteadas.

“El marco temporal son los siguientes seis meses, ese es el plazo razonable para que como país logremos gestar un acuerdo fiscal que quede ya consolidado en un convenio con el FMI, que sería aprobado esperamos por ahí de enero o febrero de 2021 y luego regresaría a la Asamblea Legislativa para su aprobación final.

“Ese es un escenario razonable para tener el financiamiento para 2021”, dijo Cubero en el programa Malas Compañías de Teletica Radio.

El presidente del Central aseguró que la aprobación será vital en ese momento, pues permitiría cubrir buena parte de las necesidades de financiamiento de 2021, que según Hacienda alcanzarán el 15% del Producto Interno Bruto (PIB).

“El Gobierno siempre ha enfrentado necesidades de financiamiento de 12% o 13%, Hacienda nos está diciendo que es 15, eso es muy muy alto”, añadió.

Histórico

Rodrigo Cubero también señaló que el Gobierno de Carlos Alvarado se enfrenta a un reto histórico para el país: aprobar dos reformas fiscales en una misma administración.

“Lo más difícil de todo esto es que el país acaba de transitar por un acuerdo similar. Esta es la primera administración posiblemente en la historia de Costa Rica que va a tener que hacer dos ajustes fiscales en el transcurso de dos años; es más, el primero en hacer dos, punto.

“Muchos intentaron hacer uno y no pudieron, pero por difícil que resulte es necesario e inevitable uno nuevo”, aseguró.

El jerarca insistió en que la propuesta presentada por el Ministerio de Hacienda es perfectible y sujeta a recibir cambios, pero que esos cambios deben sumar siempre en la meta.

“Esta decisión es dolorosa en el corto plazo, no hay aumentos que no resulten amargos, pero el dolor y el costo de no tomar esas decisiones sería peor”, finalizó.