María José Haug: la joven artista que pinta sin límites desde Santa María de Dota
Nacida con parálisis cerebral, encontró en la pintura una forma de expresión y reconocimiento que hoy la posiciona como una artista valorada dentro y fuera de su comunidad.
En un hogar pequeño, rodeado de colores y pinceles, en Santa María de Dota, toma forma una historia donde el arte se vuelve voz, fuerza y esperanza. Allí vive María José Haug, una joven que nació con parálisis cerebral y que encontró en la pintura mucho más que una afición: halló una manera de decir quién es y hasta dónde puede llegar.
Desde muy temprana edad, María José mostró una sensibilidad particular hacia los colores y las formas. Ese interés inicial fue creciendo con el tiempo, acompañado de un trabajo constante y del respaldo cercano de su profesora de arte y de su madre, Victoria Chacón. Juntas fueron construyendo un proceso creativo paciente, donde cada técnica aprendida se convirtió en una herramienta para expresar emociones y carácter.
Las obras de María José hablan por sí solas. Han sido expuestas y, en cada muestra, todas han encontrado un comprador. Más allá del reconocimiento económico, estas exposiciones representan un paso firme en su consolidación como artista y en su presencia dentro del ámbito cultural.
En Santa María de Dota, su comunidad, la historia es conocida y celebrada. Vecinos adquieren sus pinturas para sus hogares, no solo como piezas decorativas, sino como símbolos de perseverancia, esfuerzo e inclusión. Tener una obra suya es, para muchos, una forma de compartir su mensaje.
La trayectoria de María José Haug recuerda que el arte tiene la capacidad de derribar barreras y que, cuando existen apoyo, amor y oportunidades, el talento encuentra su camino. En cada lienzo, ella no solo pinta colores: construye sueños y deja claro que su obra habla con una voz propia. Para conocer más de esta historia y ver su proceso creativo, le invitamos a repasar el reportaje en el video que acompaña la portada del artículo.

