Por Diana Vásquez 30 de enero de 2026, 17:55 PM

Entre los pasillos del Hogar de Ancianos San Vicente de Paul, en Ciudad Quesada de San Carlos, transcurre la vida de Don Marco Tulio Carballo. A sus 86 años, disfruta una vejez tranquila, rodeado de cuidados, recuerdos y rutinas que le dan estabilidad. Pero hay una convicción que el tiempo no ha logrado mover: su compromiso con la democracia.

Desde los 22 años, Don Marco Tulio ha votado de manera ininterrumpida en cada proceso electoral. Para él, el sufragio no es una obligación pasajera, sino una parte esencial de su identidad como ciudadano. Este próximo 1 de febrero volverá a hacerlo, reafirmando una costumbre que ha marcado su vida adulta.

Estas elecciones serán especiales. Por primera vez, Don Marco Tulio votará dentro del mismo hogar donde reside, ya que el centro fue habilitado oficialmente como recinto electoral. Más que una facilidad logística, esta medida representa inclusión y respeto a los derechos de las personas adultas mayores.

La experiencia de Don Marco Tulio refleja una realidad más amplia. Según datos del Tribunal Supremo de Elecciones, en Costa Rica hay 2.646 adultos mayores empadronados en hogares de larga estancia que podrán ejercer su derecho al voto gracias a la habilitación de estos centros.

Estos espacios cumplen una función clave para la democracia costarricense. Acercan el proceso electoral a personas con movilidad reducida y refuerzan la idea de que la edad no limita la participación ni el derecho a decidir.

Así, desde el Hogar San Vicente de Paul, Don Marco Tulio Carballo se prepara una vez más para marcar su papeleta. Su historia recuerda que el compromiso con el país no se jubila y que la democracia se fortalece cuando nadie queda fuera. 

Para conocer más de esta historia y ver cómo se vive este momento, le invitamos a repasar el reportaje en el video disponible en la portada del artículo.

Tablero Electoral