La promesa no se rompió: Pollitos de Hierro lleva 17 años abrazando a niños con cáncer
Más de 500 pacientes se han visto beneficiados a lo largo de su historia, logrando no solo apoyo emocional, sino también algo fundamental: erradicar el hambre.
La historia de Fundación Pollitos de Hierro nace de una promesa hecha en medio del dolor. Hace 17 años, tras la muerte de su madre, Melissa Romero convirtió el amor y el duelo de su familia en un compromiso de vida: cuidar, amar y acompañar a niños con cáncer y a quienes caminan con ellos en ese proceso (ver video adjunto).
Desde entonces, la fundación ha construido una trayectoria marcada por la solidaridad. Más de 500 niños se han visto beneficiados a lo largo de su historia, logrando no solo apoyo emocional, sino también algo fundamental: erradicar el hambre en niños con cáncer, sus hermanitos y sus familias, entendiendo que la enfermedad impacta a todo el núcleo familiar.
“El primer ‘pollito de hierro’ fue Andy, un niño que marcó el rumbo de la fundación. Su mayor sueño antes de partir era sencillo y profundamente humano: comerse una bolsa de marshmallows con una lata de leche condensada”, comentó Melissa. Ese deseo se convirtió en símbolo, recordando que detrás de cada diagnóstico hay sueños, anhelos y una infancia que merece ser cuidada.
Con más de 15 años de labor constante, Pollitos de Hierro brinda atención integral y apoyo no solo al niño diagnosticado, sino a toda su familia. Cuando una madre acompaña a su hijo en el hospital, en casa quedan otros niños que también necesitan alimento, seguimiento y contención emocional. La fundación llega hasta ellos para que nadie quede atrás.
Hoy, ese compromiso se fortalece con la existencia de una casa-albergue propia, un espacio pensado para ofrecer refugio, amor y unión a las familias que enfrentan un diagnóstico de cáncer infantil. Un lugar donde la esperanza se comparte y el acompañamiento se vuelve cotidiano.
Quienes deseen conocer más sobre la labor de la Fundación Pollitos de Hierro o sumarse a su causa pueden encontrarlos en redes sociales como Fundación Pollitos de Hierro, donde continúan sembrando apoyo y esperanza en cada historia que acompañan.

