Furgoncito a la Parrilla: sabor, fuego y una historia familiar en Colorado de Turrialba
Cada plato refleja el esfuerzo de una familia que se ha mantenido firme, que ha sabido adaptarse y que sigue creciendo al calor de la parrilla.
En Colorado de Turrialba hay un lugar donde el aroma a parrilla anuncia que algo bueno se está cocinando. Se trata de Furgoncito a la Parrilla, un emprendimiento familiar que desde hace cinco años se ha ganado el cariño de quienes buscan comida bien hecha, generosa y con sabor a esfuerzo (ver video adjunto).
Si hay un plato que se roba todas las miradas es la hamburguesa Godzilla. Una hamburguesa gigante que hace honor a su nombre y que se prepara desde cero, frente a la parrilla. Lleva una torta artesanal de media libra, lechuga fresca, tomate, tocineta crujiente, queso mozzarella derretido, salsa de la casa y pan artesanal, creando una combinación potente, jugosa y contundente, ideal para los amantes de las hamburguesas sin miedo.
El proceso es parte del encanto: la carne al fuego, el queso derritiéndose lentamente y el armado cuidadoso que convierte cada hamburguesa en una experiencia completa.
El menú se complementa con otras delicias, como el sándwich de lomito de aguja, preparado al momento, bien sazonado y a la parrilla, además de bebidas que acompañan cada plato para cerrar la experiencia. Todo se cocina al instante, con paciencia y dedicación, como manda la parrilla.
Detrás del sabor hay una historia de constancia. Furgoncito a la Parrilla nació hace cinco años gracias a la iniciativa de Marilyn Durán y su mamá, Virginia Durán, quienes decidieron emprender juntas y sacar adelante el negocio con mucho trabajo.
Con el paso del tiempo, la dinámica familiar cambió. Doña Virginia tuvo que apartarse para cuidar a su mamá y el hijo de Marilyn dejó de colaborar por motivos de estudio. Fue entonces cuando Óscar, esposo de Marilyn, se sumó de lleno al proyecto.
Óscar es maestro de obras y no solo ayudó a levantar el local con sus propias manos, sino que también se convirtió en quien elabora y ejecuta las recetas que hoy salen de la parrilla.
“La idea siempre ha sido hacer las cosas bien, que la gente coma rico y salga contenta”, comenta Óscar mientras atiende el fuego.
En Furgoncito a la Parrilla, cada plato refleja ese esfuerzo compartido: el de una familia que se ha mantenido firme, que ha sabido adaptarse y que sigue creciendo al calor de la parrilla. Un emprendimiento donde el sabor no es casualidad, sino el resultado de años de trabajo, dedicación y pasión por la cocina.

