Entre el frío y el aroma a pan: una nueva vida en Macho Gaff
Con una convicción firme y el deseo de empezar de nuevo, Julio Gálvez y Gloriana Cavallini tomaron una decisión que cambiaría el rumbo de su familia.
Con una convicción firme y el deseo de empezar de nuevo, Julio Gálvez y Gloriana Cavallini tomaron una decisión que cambiaría el rumbo de su familia. Junto a su hija, dejaron atrás el ritmo acelerado de la ciudad para trasladarse hasta Macho Gaff, un frío paraje de Oreamuno de Cartago, muy cerca del imponente Cerro de la Muerte. Allí, entre neblina y montañas, encontraron el escenario ideal para construir una vida más tranquila y en armonía con sus valores (ver video adjunto).
El cambio no fue solo geográfico, sino también de estilo de vida. En este entorno rural nació Artesano de los Sentidos, su emprendimiento familiar dedicado a la producción de panes artesanales elaborados con recetas saludables. Cada producto refleja el cuidado por los ingredientes, el respeto por los procesos y la intención de ofrecer alimentos que nutran tanto el cuerpo como el espíritu.
El camino no estuvo exento de retos, pero el empuje y las ganas de tener un negocio propio los impulsaron a seguir adelante. Con el paso del tiempo, los frutos de esa decisión comenzaron a hacerse visibles. Hoy, sus panes llegan a distintos hogares mediante envíos y ventas en ferias de la capital, donde han logrado posicionarse gracias a la calidad y el sabor de sus productos.
Más allá del éxito comercial, Julio y Gloriana destacan la paz que encontraron en este lugar. Vivir rodeados de naturaleza, en medio del frío característico de la zona y con el aroma constante a pan recién horneado, se convirtió en la recompensa más grande. Una elección que, aseguran, les permitió mejorar la calidad de vida de su familia y reencontrarse con lo esencial.

