Por Diana Vásquez 18 de marzo de 2026, 18:35 PM

Hay pasiones que aparecen temprano y terminan marcando el rumbo de una vida. A los 10 años, cuando muchos apenas comienzan a explorar intereses, Alejandro Mora encontró en la gimnasia artística algo más que un pasatiempo: encontró un camino que, con el tiempo, se transformaría en su proyecto de vida.

Lo que comenzó como una curiosidad fue creciendo con cada entrenamiento. La gimnasia, una disciplina que exige precisión, constancia y control, le enseñó desde muy joven que el progreso no es inmediato, sino el resultado de repetir, corregir y perseverar. Con los años, esa dedicación lo llevó a convertirse en un atleta que hoy representa a Costa Rica, asumiendo cada competencia como una oportunidad para poner a prueba no solo su capacidad física, sino también su disciplina mental.

Sin embargo, su historia no se limita al deporte. Paralelo a su carrera como gimnasta, Alejandro cursa estudios en la Universidad de Costa Rica, un reto que implica organización, sacrificio y una administración rigurosa del tiempo. Entre jornadas de entrenamiento intenso y responsabilidades académicas, ha logrado encontrar un equilibrio que le permite avanzar en ambos caminos sin renunciar a ninguno.

Su rutina responde a una estructura clara: entrenar todos los días, cumplir con sus estudios y mantener el enfoque en sus objetivos. Esa constancia, lejos de ser un concepto abstracto, se refleja en cada decisión cotidiana. 

Es la capacidad de sostener el esfuerzo incluso cuando el cansancio aparece y de mantener la disciplina cuando los resultados no son inmediatos.

Si desea conocer más sobre esta historia y ver cómo Alejandro entrena y equilibra su vida entre el deporte y la universidad, puede repasar el reportaje completo en el video que aparece en la portada de este artículo.

Boletín Teletica