Café Los Abuelos: el legado familiar que hoy se saborea en cada taza
Detrás de la marca existe una historia cargada de significado: nació como un homenaje a sus padres, quienes ya fallecieron, pero que les dejaron como herencia el amor por la tierra.
Hay decisiones que cambian el rumbo de una vida. Para los hermanos María Luisa y Marvin Valverde, dejar la estabilidad de sus trabajos fue el primer paso para cumplir un sueño que habían construido durante años junto a su familia. Así nació Café Los Abuelos, un emprendimiento que hoy transforma el esfuerzo de generaciones en un café de altura con sabor costarricense (ver video adjunto).
Desde su finca ubicada en Aserrí, ambos cultivan con dedicación cada planta de café y participan en todo el proceso, desde la siembra y la cosecha hasta el beneficiado y la producción del grano que finalmente llega a la mesa de los consumidores. Cada taza refleja el cuidado, la pasión y el compromiso que han puesto en este proyecto familiar.
Detrás de la marca existe una historia cargada de significado. Café Los Abuelos nació como un homenaje a sus padres, quienes ya fallecieron, pero que les dejaron como herencia el amor por la tierra, la cultura del trabajo y la perseverancia. El nombre busca mantener vivo ese legado y recordar que los grandes sueños también pueden construirse en familia.
Aunque emprender significó asumir riesgos y comenzar una nueva etapa, María Luisa y Marvin nunca perdieron de vista su objetivo: ofrecer un café de altura producido con calidad y dedicación, mientras impulsan el desarrollo de su finca y honran las enseñanzas que recibieron desde pequeños.
Hoy, el esfuerzo de muchos años comienza a dar frutos. Su marca se ha abierto camino entre los consumidores que buscan productos nacionales elaborados directamente por las familias productoras, convirtiéndose en un ejemplo de cómo el trabajo constante puede transformar un sueño en una realidad.
Quienes deseen disfrutar de Café Los Abuelos pueden encontrarlo en las ferias del agricultor de Santo Domingo de Heredia, Mercedes Norte y Coronado, donde los hermanos Valverde comparten con orgullo un producto que lleva impreso el sabor de Aserrí y la historia de una familia que decidió apostar por sus raíces.
Más que vender café, María Luisa y Marvin sirven en cada taza un homenaje a sus padres, una muestra del valor de la unión familiar y la certeza de que los mejores legados se cultivan con paciencia, amor y mucho trabajo.

