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El gran torneo de Liga Deportiva Alajuelense sumó una nueva estadística a su favor.

Según datos del estadígrafo y periodista Christian Sandoval, Alajuelense tenía 10 años de no ganar siete partidos de manera consecutiva, algo que consiguió este sábado por la noche con el 1-2 ante Guadalupe FC.

La última vez que lo había conseguido fue entre agosto y setiembre del 2010 y en aquel torneo se coronó campeón nacional de la mano de Óscar Ramírez en el banquillo.

Para el técnico Andrés Carevic, la victoria es solo un paso más a su objetivo de clasificar lo más pronto a semifinales; sin embargo, hizo un llamado a la calma.

“No soy muy de estadísticas, solo trato de vivir el día a día y es importante para nuestra institución y nuestro grupo, tenemos que seguir trabajando duro y no relajarnos. Tratar de imponer nuestra esencia de juego. Está bien hemos conseguido siete victorias consecutivas, pero no hemos conseguido nada aún”, indicó el estratega argentino una vez finalizado el partido.

Contento con el grupo.

Carevic no ocultó su alegría al final del juego, de ahí su festejo al final de este con los puños arriba.

Pero, lo que más lo puso contento es la actitud de sus futbolistas en cada uno de los partidos.

“Quiero resaltar la actitud el esfuerzo y el compromiso de todo el equipo, pero sobre todo en este partido que nos quedamos con un hombre menos desde muy temprano.

“Queremos ser ese equipo serio que va a proponer y busca ganar en todo lado y valoro mucho esa parte de mi equipo”, añadió el técnico rojinegro.

Pese a no estar muy enterado de las estadísticas y el nuevo registro de victorias consecutivas, el líder del banquillo rojinegro aseguró que lo que más le da tranquilidad es el “trabajo de sus jugadores”.  

“Cuando hay que defender, defienden todos, cuando hay que meter, meten y corren. La clave está ahí, en que los jugadores dan todo y se siente el respaldo dentro de la cancha. El equipo se ha comportado a la altura en cada partido”, explicó.