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El marcador final mostraba que Costa rica fue derrotada por solo un gol de diferencia ante Corea del Sur, en el amistoso jugado en Los Ángeles, Estados Unidos.

Pero el marcador no fue reflejo de lo que hizo la Tricolor en el terreno de juego: la oncena de Pinto fue impresentable.

La inicial finalizó con un marcador negativo para los nacionales.

El cero en el marco de Moreira solo se mantuvo durante nueve minutos.

Yerros de marca, yerros de cobertura y una salida dubitativa del arquero nacional dejaron al ariete Kim Shin-Wook solo en el punto penal, que sentenció con facilidad.

A pesar de que los asiáticos no se dedicaron a presionar, el control fue total, ya que los costarricenses no lograron generar fútbol en ninguna de sus líneas.

Al 35’ la defensa se volvió a ver comprometida, esta vez por el centro, pero Moreira rechazó el remate de Min-Woo Kim, que cruzó el centro de la zaga -sin marca, sin dificultades-.

La cintura patria brilló por su ausencia, la delantera no asomó cabeza, más allá de un disparo lejano del “Chiqui”, que no asustó al arquero Seung-Gyu Kim.

La inicial finalizó con un balance negativo para los nacionales.

La dinámica en la segunda parte no cambió. Al igual que los 90 minutos en Chile y durante el primer episodio, La Sele fue impresentable.

Los coreanos administraban el juego, atacaban con orden y se mostraban superiores.

La otra cara de la moneda era el desastre patrio. La defensa se mostró endeble, reventaba sin buscar a los medios. Estos, las pocas bolas que recibían, las perdían con facilidad. Los delanteros no representaban peligro.

Con un equipo que naufragaba, Meneses vio la roja al 67´tras una entrada artera. Un hueco más a un barco que hacía agua desde el miércoles pasado. Castillo vio la roja al 85’, un momento más para el olvido de esta gira de amistosos.

Tras 180 minutos de juego, contabilizando la derrota en Chile a media semana, quedó marcada la diferencia entre los titulares, aquellos que jugaron la mayoría de la clasificación, y el resto.

Por segundo partido consecutivo, fuimos impresentables.