Haití apaga la ilusión: La Sele cerca de quedarse sin el Mundial más accesible de todos
El único camino para clasificar es vencer a Honduras y esperar una “ayuda” de Nicaragua sobre los haitianos.
La luz se apaga y ya queda una única vela encendida, esa de la esperanza que hace que algunas veces ocurran milagros, aunque a veces ni siquiera se merezcan.
Costa Rica cayó 0-1 ante Haití jugando de la peor manera posible, con una actitud que mejoró en la complementaria con el ingreso de Manfred Ugalde, pero que no es suficiente para una selección que ya es seis veces mundialista.
Pero aún así se consumó la mediocridad, esa que nos ha acompañado desde hace más de ocho años, con diferentes técnicos, con un recambio a la carrera y con el regreso de futbolistas que ya habían colgado sus tacos en la Selección.
Y es que no pudimos derrotar a los caribeños que jugaron en cancha neutral en Curazao, que no tuvieron casi público -pues fueron más los ticos en las gradas- con una derrota de Honduras en Nicaragua y ni así… Así de mal estamos.
Es tanta nuestra mediocridad que siendo los principales favoritos a clasificar (ya que no están México, Estados Unidos y Canadá) y aumentarse a 48 selecciones y tres boletos directos en Concacaf, aun así quedamos fuera y la única forma de clasificar sería ir al tortuoso repechaje en marzo.
Pero ni ese torneo de repesca es posible, pues en este momento no somos ni dos de los mejores segundos lugares. Vaya que se tocó fondo.
Debacle desde el arranque.
El gol de Frantzdy Pierrot al final de la primera mitad (44') fue la mejor traducción a un desastroso inicio con una actitud muy floja por parte los seleccionados.
Pierrot entró solo a cerrar un centro por la izquierda y que Juan Pablo Vargas nunca llegó a cerrar para el 1-0 que liquidó el juego.
Por muchos tramos del partido no parecía notarse esa hambre de querer jugarse una Copa del Mundo. Movimientos lentos, transiciones largas, sin sentido ofensivo alguno y mucha, mucha pasividad.
Incluso, de nuestros propios errores de entrega del balón vinieron jugadas de Haití que nos desnudaron por completo en la parte baja.
¿De qué sirve tres centrales si hay tanto espacio en el contragolpe?
Pero también viene la crítica para la media. Celso Borges no carburó y Josimar Alcócer y Kenneth Vargas estuvieron completamente perdidos. Así muy difícil.
Haití nos hizo pasar mal y de no ser por Keylor Navas el marcador hubiera sido más amplio al final de los primeros 45 minutos.
Miguel Herrera apostó por Manfred Ugalde de cambio, en lugar del desaparecido Vargas para intentar recomponer, y La Sele mejoró en volumen ofensivo y algo en actitud. Claramente, hubo jalón de orejas.
Ugalde llevó vértigo al ataque, pero sin golpear seriamente el arco de Placide, más bien Haití sumó más acciones para poder aumentar el marcador.
El Piojo -con un futuro que pareciera muy lejos de Costa Rica- apostó por más hombres en punta, uno de ellos Joel Campbell, de quien se cifraron todas las esperanzas, pero sin ningún cambio positivo.
Ni siquiera el cambio a línea de cuatro provocó que llegara el empate, pese a que se terminó saboreando el gol en los últimos minutos que nunca llegó.
A falta de un juego, la Tricolor es tercera de grupo con apenas seis puntos y deberá sí o sí ganarle a Honduras el martes en el Estadio Nacional y espera que Nicaragua vuelva a hacer el milagro y empate o derrote a Haití para entrar por la ventana a la Copa del Mundo.
De lo contrario, existe el riesgo de quedar hasta eliminados y ni siquiera llegar al repechaje, es decir, dependemos de un milagro, pese a que no hemos hecho ni esfuerzo para llegar a tenerlo.

