Venezuela: por qué hay tantas réplicas después de los terremotos y cuánto tiempo pueden durar
Los científicos todavía no han logrado explicar por qué ocurren estos eventos, pero saben que tienden a durar meses y que cada vez se hacen menos intensos.
"Estoy otra vez en la calle, porque volvió a temblar", dijo Jesús Hurtado.
"Tengo casi una semana sin dormir cómodo. Duermo con pantalón y franela; me quito los zapatos y los dejo en la puerta, al lado de un bolso con mis medicinas, el cargador del teléfono y los documentos", agregó.
El testimonio del periodista que vive en Caracas es uno de los muchos que BBC Mundo obtuvo este lunes, pocos minutos después de que los sismógrafos registraran un nuevo temblor de magnitud 4,6 frente a las costas de La Guaira, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).
Desde que el pasado 24 de junio dos terremotos de magnitud 7,3 y 7,5 sacudieran Venezuela, dejando al menos 1.700 muertos y miles de heridos y damnificados, la tierra no ha dejado de moverse en el país sudamericano.
Hasta el domingo, las autoridades venezolanas habían contabilizado 512 réplicas, aseguró el presidente de la Asamblea Nacional, el diputado Jorge Rodríguez.
Ahora, ¿qué son las réplicas y por cuánto tiempo pueden producirse? Para responder a estas y otras preguntas, BBC Mundo consultó a geólogos y sismólogos.
Un nombre no del todo adecuado
"Las réplicas son terremotos que alivian los cambios de tensión en la corteza terrestre provocados por otro terremoto", explicó el geólogo británico Sam Wimpenny.
Wimpenny, experto de la Universidad de Bristol en placas tectónicas, apuntó que este tipo de fenómenos suele tener una magnitud inferior a la del terremoto que los provocó.
Por su parte, desde el Instituto Geofísico de la Universidad Nacional Politécnica de Ecuador explican que estos eventos se producen inmediatamente después de ocurrido un sismo de magnitud moderada en las zonas cercanas al foco o hipocentro del terremoto.
Aunque comparte estas explicaciones, el geólogo chileno Daniel Melnick aseguró a BBC Mundo que el término en español no le parece el más adecuado para hablar de este tipo de eventos.
"Réplica significa que es igual. Cuando uno replica algo, está haciendo una copia", razonó.
"El término en inglés, aftershock, es mucho más preciso, porque aquí estamos en presencia de un fenómeno que ocurre después de un terremoto, pero que siempre tiene menor magnitud que el que lo desencadenó", agregó el profesor de la Universidad Austral de Chile.
Melnick explicó que luego de un sismo se producirán más movimientos de tierra.
"Después de un terremoto, incluso en aquellos causados por el hombre a través de la minería, conocidos como terremotos antropogénicos, se van a producir réplicas. ¡Siempre!", dijo.
Otro misterio por resolver
La Enciclopedia Britannica señala que las réplicas se producen porque, "cuando ocurre un terremoto, parte de la energía liberada por la fractura repentina de la roca se transfiere a las rocas cercanas, lo que se suma a las tensiones de empuje, tracción y torsión que ya soportan".
Cuando estas tensiones "superan la capacidad de resistencia de las rocas, estas también se rompen, liberando una nueva ronda de energía acumulada y creando nuevas fallas en la roca" y, por lo tanto, nuevos sismos.
Sin embargo, expertos como Melnick no tienen claro que eso sea lo que ocurre en todos los casos.
"Podemos contar las réplicas, sabemos que la cantidad y las magnitudes van a ir decayendo con el tiempo. También podemos hacer probabilidades de cuántas van a ocurrir mañana, pero, físicamente, el proceso que las genera no lo tenemos claro", admitió.
"Pueden deberse a la migración de fluidos, a la transferencia de esfuerzos de una zona de la falla a otra, o a un efecto de cascada, en el que unas zonas van empujando a otras. Esos procesos todavía no están claros", agregó.
Una amenaza latente
Aunque las réplicas son de menor magnitud que el terremoto principal, eso no las hace menos peligrosas, aseguraron los expertos.
"Pueden representar un riesgo grave para las labores de rescate y recuperación, así como para las edificaciones que ya hayan sufrido daños durante el sismo principal", indicó el sismólogo británico Brian Baptie, del Servicio Geológico Británico.
En la misma línea se pronunció el geólogo chileno.
"El tema de la evacuación es fundamental porque, cuando los edificios están dañados, puede venir un aftershock y entonces los que no se han caído se pueden caer, provocando más víctimas", dijo Melnick.
"Por eso, en estos casos, lo mejor es que las labores de rescate las ejecuten personas con experiencia, que vayan con perros que están entrenados, y que los voluntarios estén organizados, porque uno de estos after (réplica) puede causar que colapse una estructura que está media colapsada", apuntó.
Sobre la cifra de 512 réplicas que las autoridades venezolanas reportaron hasta el domingo, los expertos no ven nada inusual.
"El número va a depender del tipo de red sismológica que se use. Entonces, si yo tengo muchos equipos de medición muy cerca de la falla, voy a medir miles o cientos de miles de eventos, pero de magnitudes muy pequeñas", explicó Melnick.
¿Hasta cuándo?
"Cada vez que estoy en la cama siento que el suelo se mueve", narró el comerciante caraqueño Alberto Fernández.
"¿Hasta cuándo vamos a estar así?", inquirió.
Las respuestas no son alentadoras.
Los geólogos británicos advirtieron que este tipo de movimientos continuarán produciéndose durante meses y alertaron que algunos de ellos podrían tener una intensidad considerable.
"En el caso de los terremotos de Venezuela, cabría esperar una réplica máxima de magnitud 6,5. Un sismo de esa magnitud es lo suficientemente fuerte como para causar daños considerables en edificaciones vulnerables", apuntó Baptie.
Por su parte, Wimpenny ofreció otro vaticinio aún peor.
"El número de réplicas que registramos depende de la magnitud del sismo principal y de la magnitud de las réplicas que se estén midiendo. Para un terremoto de magnitud de momento (Mw) 7,5, como el segundo ocurrido en Venezuela el miércoles, existe una regla empírica según la cual cabría esperar una réplica de magnitud Mw 6 y unas diez réplicas de magnitud Mw 5 en los años siguientes", dijo.
Por su parte, el Servicio Geológico de EE.UU. explica en su sitio web que "históricamente, los terremotos profundos (cuyo epicentro está a más de 30 kilómetros) tienen mucha menos probabilidad de generar réplicas que los terremotos superficiales".
En el caso venezolano, se estima que el epicentro estuvo a una profundidad de entre 10 y 20 kilómetros, lo cual explicaría por qué este organismo pronostica que en las próximas cuatro semanas la probabilidad de una réplica de una magnitud superior a 6 es del 13%, mientras que la de una réplica de magnitud 5 es del 70%, y de un movimiento de 3 o 4, del 99%.

