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Un tercio de los enfermos de cáncer de Perú dejó de recibir tratamiento hace tres meses, cuando comenzó el confinamiento nacional obligatorio por la pandemia del coronavirus, según un estudio divulgado este viernes.

Los riesgos de contagio y la ausencia de protocolos de atención médica bajo la cuarentena dejaron al 35% de los pacientes oncológicos sin atención en este país, que tiene la segunda mayor cifra de contagios por coronavirus de América Latina, detrás de Brasil.

Por la falta o retraso en la atención, el 48% de los pacientes oncológicos ha visto deteriorada su condición de salud, según el estudio preparado por la ONG Esperantra, que agrupa a pacientes de enfermedades no transmisibles.

El estudio, que hizo seguimiento a más de 660 enfermos de cáncer entre marzo y mayo, determinó que el 70% de los pacientes perdió o tuvo que reprogramar sus citas médicas y el 62% tardó en recibir sus tratamientos.

Además, el 57% se sintió deprimido pero apenas el 1% recibió apoyo psicológico.

"Alarma muchísimo que al no haber diagnósticos de nuevos pacientes (con cáncer), o no se continúen tratamientos, pueda haber una ola de fallecimientos" de pacientes oncológicos, dijo a la AFP la directora de Esperantra, Karla Ruiz de Castilla.

El uso masivo de los recursos de salud para contener la pandemia y la reducción del personal sanitario disponible son algunos de los factores que inciden en la caída de la atención oncológica, explicó.

"Perú tiene un serio problema, porque no hubo una planificación adecuada en cuanto a la pandemia", declaró a la AFP el médico especialista Luis Riva González, antiguo presidente de la Sociedad Peruana de Oncología Médica y actual jefe de Oncología de la Clínica Internacional en Lima.

Dijo que muchas cirugías electivas para varios tipos de cáncer han sido suspendidas durante la pandemia.

"Hubo una visión muy corta con el coronavirus. Todo el esfuerzo se fue para la pandemia y se dejó de lado (otras) enfermedades importantes", se lamentó Riva.

Si bien el coronavirus "trae mortalidad alta, antes de la pandemia el cáncer ya era la principal causa de muerte en el mundo, y no se puede descuidar", agregó.

Incremento de mortalidad

Según el estudio de Esperantra, desde marzo el 62% del personal de salud ha dejado de prestar servicios por tener más de 60 años, lo que lo convierte en paciente de riesgo en caso de COVID-19, o por haber contraído el coronavirus.

En el hospital del Instituto Peruano de Enfermedades Neoplásicas solo funcionan tres de los 10 quirófanos, mientras que de 180 sesiones de quimioterapia diarias, ahora se hacen 75, según el estudio.

Las sesiones de radioterapia cayeron a la mitad, unas 180 por día, según el estudio.

 "La mortalidad se ha incrementado en oncología" desde el inicio de la cuarentena, dijo el doctor Riva.

"Individualmente en mi institución (clínica) diría que he otorgado certificados de defunción por cáncer que duplican en cantidad al COVID-19", agregó.

También hay perjuicios económicos. El estudio de Esperantra determinó que por la pandemia perdieron sus empleos más de dos tercios de los enfermos que eran sostén de su hogar o los familiares del que dependían económicamente.

Perú tiene unos 66.000 pacientes oncológicos, de los cuales más de la mitad viaja a Lima desde el interior del país para poder tratarse, con el consiguiente esfuerzo económico en traslados y hospedaje.

Retomar cirugías

La situación de los pacientes oncológicos aconseja aplicar la telemedicina, pese a no ser una fortaleza del sistema de salud peruano, y la definición de protocolos para retomar tratamientos y cirugías, según Esperantra.

También debe descentralizarse la atención y concentrar a los pacientes de cáncer en hospitales que no tengan casos de covid-19, dijo Karla Ruiz.

Por su parte, Riva aconsejó que se retomen lo antes posible las cirugías de cáncer de estómago, colon o mama.

También recomendó reevaluar a los pacientes que estaban listos para ser operados justo antes de la cuarentena y que desde entonces arrastran la enfermedad.