Los buenos indicadores económicos en Estados Unidos ayudaron a Donald Trump a alcanzar sus mayores niveles de popularidad, pese a que la Cámara baja se apresta a someterlo a un juicio político, reveló una encuesta divulgada este lunes.

Pese a que el sondeo de la Universidad de Quinnipiac indica que el desempeño del mandatario cosecha un 43% de aprobación, ese nivel es menor al que ostentaron la mayoría de los presidentes en tiempos modernos en el mismo punto de su mandato.

Según el relevamiento, realizado entre el 11 y el 15 de diciembre, el 52% de los encuestados desaprueban el desempeño de Trump, quien ha tenido bajos niveles de aceptación prácticamente durante toda su gestión.

Pero los últimos datos muestran un aumento del apoyo al mandatario pese a que el Congreso le inició un procedimiento de impeachment.

Se espera que la Cámara de Representantes vote cargos contra Trump por abuso de funciones y obstrucción al trabajo del Congreso tan pronto como el miércoles.

La encuesta anterior de Quinnipiac, realizada a principios de diciembre, otorgaba a Trump una aprobación de 41% y un rechazo de 55%. En octubre, en tanto, en un sondeo previo al inicio de las audiencias con miras al juicio político, esos guarismos se ubicaban en 38% y 58% respectivamente.

Buena parte del apoyo que recibe el mandatario obedece al desempeño de la economía, que se encuentra en un momento de fuerte crecimiento con una tasa de desempleo históricamente baja.

Un 73% de los consultados calificaron a la economía de buena o excelente, de acuerdo con la encuesta.

"Esa visión de una economía fuerte parece ayudar al presidente Trump a alcanzar sus máximos niveles de aprobación desde que fue elegido, pese a que podría convertirse en el tercer presidente de Estados Unidos en ser sometido a un juicio político", dijo la analista de Quinnipiac, Mary Snow.

El sondeo encontró pocos cambios en lo que respecta al impeachment: un 45% apoya que sea juzgado políticamente y removido del cargo y un 51% se opone. Esos niveles se ubicaban en 45% y 48% en la encuesta de octubre.

Cuando las repuestas se agrupan por simpatías políticas, los resultados son radicalmente diferentes: un 95% de los republicanos se opone a que Trump sea destituido, mientras que un 86% de los demócratas está a favor.