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Los costarricenses que viven en Carolina del Norte aguardan en sus comunidades el impacto del huracán Florence, que ya ingresó a territorio estadounidense y causa importantes estragos.

Karla Hernández es una connacional que vive en Burlington desde hace tres años. Ella vive con su esposo e hija y es profesora de inglés que imparte lecciones de español.

Ella relató a Teletica.com que desde este jueves no acude al centro de estudios y se espera que el mayor impacto ocurra este fin de semana.

En un video que mandó a nuestra redacción se observan los anaqueles vacíos en un supermercados local; la gente se abasteció con comida, agua e implementos médicos, relató.

Mariel Bonilla vive en Wilmington -donde llegó el huracán- desde hace cuatro años donde trabaja como profesora y tuvo que evacuar desde el lunes.

 "A mí me asustaron con el anuncio de evacuación y me vine para donde una prima en Raleigh, a unas dos horas. Había que salir porque era una obligación federal. Fue muy difícil llenar el tanque porque la gente compró combustible desesperada", contó.

"Allá en Willington hay gente que se quedó y dice que se está poniendo feo; ya no hay agua", agregó.

"Acá está lloviendo poco pero no hay viento, pero nos preocupa la noche y ya puede llegar hasta acá", finalizó.

Se estima que en Carolina del Norte hay registrados 1.197 costarricenses.

Panorama sombrío

El huracán Florence, que se abatió con fuerza este viernes sobre la costa atlántica de Estados Unidos, está causando "estragos" en Carolina del Norte y amenazando a comunidades enteras, dijo el gobernador de ese estado, Roy Cooper.​

"La tormenta está causando estragos en nuestro estado", dijo Cooper en rueda de prensa.

"Nos enfrentamos a múltiples amenazas. Estamos profundamente preocupados por comunidades enteras que podrían ser barridas", agregó.

No hay muertes aún por deplorar, según el gobernador, pero dos personas pueden haber perdido la vida tras caer un árbol sobre su casa. 

"No puedo confirmarlo, pero es muy probable", dijo el jefe de bomberos de Wilmington, Carolina del Norte, donde el huracán tocó tierra este viernes a las 07H15 (11H15 GMT) acompañado por lluvias torrenciales y fuertes vientos.

Precipitaciones de esta intensidad ocurren "solo una vez cada mil años", dijo Cooper. 

El río Neuse ha llegado a tres metros por encima de su nivel habitual, señaló, y el nivel de los ríos "se elevará durante días". 

Cerca de medio millón de personas ya están sin electricidad en Carolina del Norte, que tiene unos 10 millones de habitantes, dijo Cooper. 

"Este número aumenta a medida que hablamos", agregó. "Los rescatistas están trabajando en condiciones difíciles que empeorarán hoy", agregó.

Unas 20.000 personas se han albergado en más de 150 refugios, según el gobernador.