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El Papa Francisco destacó el papel de la mujer en la sociedad moderna y exaltó las virtudes de ellas en la homilía realizada este jueves en la Casa Santa Marta en el Vaticano.

Según el sumo pontífice de la iglesia católica, la mujer cumple una función en la sociedad que no puede cumplir ningún hombre.

“El hombre no trae la armonía, la trae ella. Es ella la que traer la armonía, que nos enseña a valorar, a amar con ternura, y que hace que el mundo sea una cosa hermosa”, aseguró Francisco durante la homilía.

Según medios internacionales para ejemplificarlo el Papa contó una anécdota que sucedió durante una audiencia en la que preguntó a un matrimonio que cumplía 60 años de casados: “¿Quién de los dos ha tenido más paciencia?”

“Y ellos que me miraban, se miraron a los ojos –jamás me olvidaré de aquella mirada–, después volvieron a dirigirse a mí y me dijeron, los dos al mismo tiempo: ‘Estamos enamorados’. Después de 60 años, esto significa una sola carne. Eso es lo que aporta la mujer: la capacidad de enamorarse. La armonía del mundo”, contó el pontífice.

Francisco se refería al papel de la mujer luego de comentar una lectura del libro del Génesis. El Papa continúo con una reflexión:

"La explotación de las personas es un crimen de lesa humanidad, es verdad. Pero la explotación de la mujer es un crimen mayor, porque destruye la armonía que Dios ha querido dar al mundo”.

Además el sumo pontífice declaro que este debe ser el papel de la mujer y no el de ser una simple sirvienta o estar "para lavar platos”.

Papa revela sus secretos contra el estrés y admite corrupción en Vaticano

El papa Francisco reveló sus secretos contra el estrés en una entrevista publicada este jueves en Italia en la que admitió también que "hay corrupción" en el Vaticano.

"Hay corrupción en el Vaticano", reconoció el papa argentino en un encuentro a puerta cerrada con los responsables de las congregaciones religiosas y publicado en parte por el diario Il Corriere della Sera.

Por primera vez desde que llegó al trono de Pedro en 2013, el Papa argentino mencionó el peso que representa uno de los grandes males internos del Vaticano como es la corrupción y cómo lo está encarando.

"En las conversaciones previas al cónclave se hablaba de reformas. Todos las querían, porque hay corrupción en el Vaticano", dijo.

Pero "desde el momento en que fui elegido, sentí una profunda sensación de paz, que nunca se ha ido. Estoy en paz, no sé cómo explicarlo", aseguró tras revelar que "no tomo tranquilizantes".

Durante la larga charla, el papa recordó que en contrapartida sufría mucho por la ansiedad y la tensión cuando era arzobispo de Buenos Aires.

El jefe de la iglesia católica, empeñado en una serie de reformas internas, recalcó que las maniobras de sus opositores conservadores no le impiden dormir.

"Cuando hay un problema, le escribo un mensaje en un papel a San José y lo coloco bajo la estatua de él que tengo en mi habitación. Ahora duerme bajo un colchón de mensajes de papel", contó divertido.

"Yo duermo bien, duermo seis horas y rezo", confesó el papa, quien cumplió en diciembre 80 años.

Durante la conversación con los religiosos, Francisco sostuvo que en ocasiones es necesario "dejar pasar" y que las críticas, "cuando sirven para crecer, las acepto y respondo", dijo.

- La pedofilia, una enfermedad -

A los superiores religiosos, el papa les pidió que encaren el fenómeno de la pedofilia y de los abusos sexuales a menores como si se tratara de una enfermedad.

"Hablemos claro. Es una enfermedad. Si no nos convencemos de que es una enfermedad, no podremos resolver bien el problema", dijo.

"Al parecer dos de cada cuatro abusadores han sufrido abusos y esto es devastador", comentó.

Francisco solicitó también mayor atención en la selección de los candidatos a ser religiosos para frenar el fenómeno, que tanto ha desprestigiado a la iglesia católica.

"Hay que verificar la adecuada madurez afectiva" de todo candidato, recalcó.

"Por ejemplo, nunca hay que recibir para la vida religiosa o en una diócesis candidatos que han sido rechazados en otra sin pedir información detallada sobre por qué fueron alejados", aconsejó.

Durante las tres horas de la reunión, el papa confesó también que cuando entró al noviciado para ser jesuita le dieron el cilicio, el célebre accesorio utilizado para la mortificación corporal y que sirve para combatir las tentaciones.

"Está bien el cilicio, pero atención: no debe servir para demostrar la propia fuerza y bondad. La ascesis verdadera es para ser más libre".