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El centro de Croacia fue sacudido por nuevos temblores de tierra este miércoles al día siguiente de un violento sismo que dejó al menos siete muertos, dañó cientos de casas y privó de electricidad a barrios enteros.

Según el Instituto Americano de Geofísica (USGS), se registraron dos sismos de magnitud 4,8 y 4,7 en la región de Sisak, al sudeste de Zagreb, con unos minutos de intervalo luego de las 5H15 GMT. En principio no se informó de ningún daño.

Esta región, y en particular la localidad de Petrinja y sus alrededores, continuaba este jueves en estado de conmoción por el terremoto de magnitud 6,4 que tuvo lugar la víspera y se sintió también en los países vecinos.

"El horror en Petrinja", titulaba la prensa croata este miércoles. "Un año de desastre se termina en la destrucción" de una región, decía la portada de un medio.

Los socorristas trabajaron sin descanso para buscar posibles supervivientes en las ruinas de edificios derrumbados.

Ante el temor de réplicas, muchos habitantes pasaron la noche en sus vehículos, y otros 200 se refugiaron en un cuartel.

El sismo del martes provocó siete muertos, entre ellos una adolescente de 13 años, según la prensa local.

Otras cinco personas murieron en Majske Poljane, en la localidad vecina de Glina, de acuerdo con fuentes oficiales.

La séptima víctima fue hallada bajo los escombros de una iglesia en el pueblo de Zazina. Según el sacerdote local citado por la agencia Hina, se trataba del organista que fue a reparar el órgano dañado en un sismo anterior.

Una veintena de personas resultaron heridas, según la policía croata.

Un terremoto de 5,3 sacudió en marzo la capital croata, provocando importantes destrozos materiales.

Los Balcanes son una zona de fuerte actividad sísmica.