Última Hora

Internacional

Los kenianos reclaman seguridad tras la matanza de Garissa

Los estudiantes marcharon con carteles que decían "147 no es sólo un número" y coreando la consigna "Usted no está seguro".

AFP Agencia 7/4/2015 00:28

Unos 200 estudiantes kenianos se manifestaron este martes para pedir al gobierno que proteja a la población, traumatizada por la matanza de 148 personas a manos de los insurgentes islamistas shebab.

Los estudiantes, con carteles que decían "147 no es sólo un número" y coreando la consigna "Usted no está seguro", marchaban por la principal avenida de Nairobi.

La cifra 147 alude al número de víctimas de la matanza de Garissa, aunque ahora el balance de muertos es de 148, de los cuales 142 estudiantes.

"El gobierno no hace nada" contra la inseguridad, dijo a la AFP Maureen Mucheri, 21 años, una estudiante de ingeniería, que dejó de ir a los centros comerciales y a la iglesia debido a la falta de protección.

"Estamos de luto por la pérdida de nuestros camaradas", agregó Mucheri, al recordar la matanza en el campus universitario de Garissa la semana pasada.

Al anocher, al terminar el tercer y último día de duelo decretado por el gobierno, está prevista una gran velada en el centro de Nairobi.

Mientras tanto, la aviación keniana bombardeó el lunes y destruyó dos bases de los rebeldes shebab en el sur de Somalia.

"Bombardeamos dos bases shebab en la región de Gedo", dijo a la AFP el portavoz del ejército David Obonyo sin dar ningún balance de víctimas en esta región, fronteriza con Kenia.

"Dos objetivos fueron alcanzados y extraídos, los dos campamentos fueron destruidos", afirmó.

Obonyo precisó que estos dos objetivos ya estaban en el punto de mira del ejército keniano antes de la matanza del jueves pasado.

El ejército keniano ha bombardeado en varias ocasiones objetivos islamistas en Somalia.

A finales de octubre de 2013 destruyó un campamento de entrenamiento de los islamistas, a unos 300 km de Mogadiscio, asegurando que el comando que atacó el centro comercial Westgate de Nairobi en el que murieron 67 personas un mes antes, se había entrenado en el mismo.

La matanza de la universidad es la más grave en Kenia desde el ataque en 1998 contra la embajada estadounidense en Nairobi, perpetrada por Al Qaida, en el que murieron 213 personas.

En la universidad, las aulas están vacías, pero todavía son visibles los regueros de sangre seca que hacen pensar en la lenta agonía de los estudiantes heridos.

En la alambrada que rodea el campus todavía se aprecian restos de carne, cabellos y jirones de ropa.

El presidente keniano, Uhuru Kenyatta, ha prometido "una respuesta lo más severa posible" a esta "matanza medieval bárbara".