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Intensos bombardeos rusos en la provincia siria de Idlib

Los bombardeos del sábado son los más intensos en el norte de Siria desde el ataque lanzado el 10 de agosto contra la localidad de Orum al Kubra, que dejó 53 muertos.

AFP Agencia 8/9/2018 05:41

Rusia llevó a cabo el sábado los bombardeos más "intensos" sobre la provincia siria de Idlib (noroeste), último bastión rebelde del país en guerra, mientras que el régimen de Damasco lanzó barriles de explosivos, indicó una oenegé.

Estos bombardeos sobre la provincia que el presidente sirio Bashar Al Asad y Rusia amenazan con un asalto inminente mataron al menos a cuatro civiles, dos de ellos niños, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

El sábado en la mañana el ejército ruso, aliado de Al Asad, efectuó cerca de 60 bombardeos sobre varias localidades del sur y del sureste de Idlib, según el OSDH. 

La aviación siria lanzó por su parte barriles de explosivos sobre este sector, añadió la misma fuente.

El director de la oenegé, Rami Abdel Rahman, indicó a la AFP que el ejército sirio continúa sus bombardeos con artillería pesada contra varias posiciones yihadistas y rebeldes, algunas de las cuales fueron abandonadas.

Desde Moscú, el portavoz del ejército ruso, Igor Konashenkov, afirmó contar con "pruebas irrefutables" de que los rebeldes sirios preparan una "provocación" inminente en Idlib.

"Los que deben formar parte de la puesta en escena de la provocación deben estar totalmente preparados de aquí a la noche del 8 de septiembre [sábado]", indicó el portavoz en un comunicado.

Según el OSDH, los bombardeos aéreos rusos lanzados el viernes dejaron cinco muertos, aunque estaban dirigidos contra las posiciones de Hayat Tahrir al Sham (HTS), la organización yihadista creada por la exrama siria de Al Qaida que controla el 60% de Idlib, o contra las de Ahrar al Sham, un poderoso grupo rebelde islamista.

Los bombardeos del sábado son los más intensos en el norte de Siria desde el ataque lanzado el 10 de agosto contra la localidad de Orum al Kubra, que dejó 53 muertos, 41 de los cuales eran civiles, según el OSDH.

Además, al menos 18 miembros de las fuerzas del régimen sirio y de la policía kurda murieron el sábado en enfrentamientos entre los dos campos en la ciudad de Qamishli (noreste), según el OSDH y las fuerzas kurdas.

Este enfrentamiento dejó 11 muertos y dos heridos entre las fuerzas del régimen de Asad, y siete muertos entre los policías kurdos, aseguraron las mismas fuentes.

- Huida de civiles -

En la provincia de Idlib y en los reductos rebeldes de las vecinas Hama, Alepo y Latakia viven en total unos tres millones de personas, según la ONU, de los cuales más de la mitad son desplazados.

Una ofensiva contra Idlib podría dejar hasta 800.000 desplazados y provocar "una catástrofe humanitaria", según Naciones Unidas, en el país en guerra, que ya dejó más de 350.000 muertos y millones de refugiados.

Desde el jueves, cientos de civiles comenzaron a huir de la zona ante el temor del asalto inminente de las tropas gubernamentales.

Este recrudecimiento de la violencia se produce al día siguiente del fracaso de una cumbre tripartita celebrada en Teherán entre los presidentes de Rusia, Turquía e Irán, en la que se decidía el destino de este último bastión antirrégimen que está casi totalmente fuera del poder de Damasco.

"El gobierno sirio tiene derecho a tomar el control de todo su territorio nacional y debe hacerlo", señaló el viernes el presidente ruso Vladimir Putin, mientras que su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan, abogaba por un acuerdo de "alto el fuego" y advertía sobra una "masacre".

Irán, Rusia y Turquía no lograron superar sus diferencias, aunque acordaron seguir "cooperando" en la búsqueda de una solución para evitar las muertes de civiles.

Teherán, Moscú y Ankara lideran el proceso de Astaná, una serie de discusiones de paz lanzadas tras la intervención militar rusa de 2015. El proceso de Astaná eclipsó las negociaciones de Ginebra bajo égida de la ONU.

El comunicado final del encuentro del viernes se limita a decir que los tres presidentes "decidieron solucionar" la cuestión de Idlib "en un sentido de cooperación que caracteriza al [proceso] de Astaná".

"Hemos discutido medidas concretas para una estabilización gradual en la zona de distensión de Idlib, que prevé particularmente la posibilidad de pasar a un acuerdo para los que estén dispuestos al diálogo", declaró Putin al término de la cumbre, haciendo referencia a los combatientes insurgentes que estarían dispuestos a abandonar las armas.

Por su parte, el emisario de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, pidió medidas concretas ante el Consejo de Seguridad. "Hacen falta rutas de evacuación en todas direcciones, este, norte, sur", declaró.