Hijastra de Daniel Ortega habla desde su exilio en Costa Rica sobre su madre Rosario Murillo
Ella vive en Costa Rica años después de denunciar presuntos abusos sexuales por parte de su padrastro, quien los habría cometido desde que ella tenía 11 años.
Las noticias que se generan en Nicaragua aún le siguen impactando y asombrando a Zoilamérica Ortega Murillo, la hija de Rosario Murillo, la todopoderosa primera dama y esposa de Daniel Ortega.
Ella vive en Costa Rica años después de denunciar presuntos abusos sexuales por parte de su padrastro, quien los habría cometido desde que ella tenía 11 años.
Esas denuncias se realizaron en 1998 y no encontró eco en el país; de hecho -tal y como publica el diario La Prensa- la entonces juez Juana Méndez archivó la causa al alegar que los hechos habían prescrito.
Hoy, Méndez es magistrada de la Corte Suprema de Justicia gracias al "reconocimiento" que le dieron Murillo y Ortega, quienes pretenden instaurar una suerte de dinastía familia tras el anuncio de que la primera dama será compañera de papeleta de su esposo en las elecciones presidenciales de noviembre próximo.
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Ella externó en su cuenta en Facebook el sentimiento de asombro que la embarga sobre esta nueva etapa en la vida política de Nicaragua, que el mismo Julio Cortazar describió como una nación "violentamente dulce".
“Estaba trabajando. Seis de la tarde en San José. Un mensaje de texto confirma a Rosario Murillo como candidata a Vicepresidenta de Nicaragua con Daniel Ortega. Sentí en mi conciencia el dolor y la firmeza de la memoria histórica: el encubrimiento de mi madre a los delitos de abuso sexual que hice públicos en 1998.
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"Desde entonces, mi historia de violencia se prolonga con sus actos de persecución política en venganza por la verdad que relaté y que sigue intacta muy a pesar de la impunidad jurídica y social”
“Definitivamente que esta candidatura en dúo la define un camino que inicia con la complicidad ante crímenes sexuales y que en su propia evolución perversa se convirtió en una alianza política.
"Muchos saben que hoy el mismo poder abusivo que invadió mi pasado, es el que siembra autoritarismo y violencia política en Nicaragua. Y esa alianza que hoy se legitima por medio de una imposición hará evidente que esta acción, atropella incluso a los mismos miembros de su Partido, y con ello es el inicio del fin de la Dictadura (sic)”, concluyó Zoilamérica.

